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Santo Tomás Moro

El santo patrono de los gobernantes y los políticos.

Santo Tomás Moro fue un abogado, político, pensador, teólogo y escritor de Inglaterra,  que luchó contra la reforma protestante.

Tomás Moro es martir de la Iglesia Católica.

Su vida en un convento

El santo fue terciario franciscano y vivió como laico en un convento cartujo.

Durante su vida conventual, se dedicó a realizar estudios religiosos.

Finalmente, dejó el convento para retomar su profesión como abogado.

Vida pública

Luego de abandonar el convento, se casó y fue padre de cuatro hijos y fue miembro del Parlamento.

En 1516 escribió su libro más importante “Utopía”, lo que atrajo la atención de Enrique VIII, quien lo designó en importantes cargos, llegando al cargo de Canciller.

Pero en el año 1530 no firmó la carta de nobles y prelados que solicitó al Papa la anulación del matrimonio real, para permitir al rey dejar a su esposa y casarse con otra.

Entonces en 1532 renunció a su cargo de canciller.

Por último, en 1534 se negó a firmar el Acta de Supremacía que representaba un repudio a la supremacía papal.

El martirio

El Acta de Supremacía de 1534 disponía la condena a quienes no la aceptaran.

Por su negativa a firmarla, el 17 de abril de ese año Santo Tomás Moro fue encarcelado, al igual que San Juan Fisher, obispo que se rehusó a obedecer al rey como “cabeza” de la iglesia.

El santo murió decapitado el 6 de julio de 1535.

Dijo San Juan Pablo II al declararlo patrono de los gobernantes y los políticos: “La historia de Santo Tomás Moro ilustra con claridad una verdad fundamental de la ética política. En efecto, la defensa de la libertad de la Iglesia frente a indebidas injerencias del Estado es, al mismo tiempo, defensa, en nombre de la primacía de la conciencia, de la libertad de la persona frente al poder político. En esto reside el principio fundamental de todo orden civil de acuerdo con la naturaleza del hombre”.

Su Fiesta

Se celebra cada 22 de junio.

Oración del Buen Humor de Santo Tomás Moro

Concédeme, Señor, una buena digestión,
y también algo que digerir.

Concédeme la salud del cuerpo,
con el buen humor necesario para mantenerla.

Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar
lo que es bueno y puro, para que no se asuste ante
el pecado, sino que encuentre el modo de poner
las cosas de nuevo en orden.

Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento,
las murmuraciones, los suspiros y los lamentos y no
permitas que sufra excesivamente por ese ser tan
dominante que se llama: YO.

Dame, Señor, el sentido del humor.
Concédeme la gracia de comprender las bromas,
para que conozca en la vida un poco de alegría y
pueda comunicársela a los demás.

Así sea.

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Santa Teresa de Los Andes

Una monja loca de amor por Cristo.

Santa Teresa de Los Andes fue una monja carmelita del Siglo XX, cuyo nombre de nacimiento era Juana Enriqueta Josefina de los Sagrados Corazones Fernández Solar.

Al tomar el hábito carmelita eligió el nombre Teresa de Los Andes y es la primera de América en ser canonizada.

“Cristo, ese loco de amor, me ha vuelto loca”

Con esa frase Teresa de Los Andes se refería a la relación que tenía con Nuestro Señor Jesucristo.

Esa relación comenzó mucho antes de que la santa tomara los hábitos.

La joven chilena, desde su primera Eucaristía, se propuso comulgar todos los días, para estar largos ratos con el Señor.

Además, Teresa de Los Andes era profundamente mariana.

La santa vivió menos de un año en el convento carmelita, dado que enfermó de tifus y difteria, lo que le provocó la muerte el 12 de abril de 1920.

Fiesta y Canonización.

La fiesta de Santa Teresa de Los Andes se celebra cada 13 de julio.

Su canonización se realizó el 21 de marzo de 1993, por San Juan Pablo II.

ORACIÓN A SANTA TERESA DE LOS ANDES

Venerada Santa Teresa de los Andes que de la mano de María te convertiste en una joven enamorada de Jesucristo, eres modelo de Santidad y camino de perfección para la Iglesia.

Muéstranos el amor del Padre para vivir la amistad con alegría y con ternura en la familia.

Santa Teresa de Los Andes, ruega por nosotros.

Amén.

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Santa Teresa Benedicta de la Cruz.

Mártir por amor.

Edith Stein fue una filósofa de origen judío, que se convirtió al catolicismo y tomó los hábitos como carmelita descalza, escogiendo el nombre de Sor Teresa Benedicta de la Cruz.

La santa murió como mártir de la Fe católica en un campo de concentración nazi.

La Filósofa

La joven Edith en su juventud se inclinó hacia el ateísmo, estudió filosofía, lo que le permitió conocer la fenomenología.

Edith Stein tenía un gran compromiso con las causas humanitarias y sociales.

Edith se destacó por su trabajo por los derechos de las mujeres y la participación como enfermera durante la Primera Guerra Mundial.

Luego de una brillante trayectoria como estudiante universitaria, aprobó su tesis con la calificación de summa cum laude, siendo una de las primeras mujeres en obtener esa calificación.

Su conversión

La conversión de Edith fue un proceso de unos cinco años, cuyo momento culminante se produjo, cuando observó como su amiga Pauline Reinach, a pesar de haber quedado viuda, tenía una gran paz espiritual y luego se convirtió en monja benedictina.

Edith recibió el bautismo en 1922 y deseaba ingresar al Carmelo, lo cual ocurrió recién en 1933.

El 15 de abril de 1934 tomó los hábitos y eligió en nombre de Sor Teresa Benedicta de la Cruz.

Eligió en nombre de Teresa, por Santa Teresa de Ávila, por quien tenía una gran admiración.

Los votos definitivos los hizo el 21 de abril de 1938.

El martirio

Teresa Benedicta fue enviada el 31 de diciembre de 1938 fue enviada al Carmelo de de Echt en los Países Bajos, para protegerla de régimen Nazi, dado su origen judío.

Pero los Países Bajos fueron anexados por la Alemania nazi, en 1940.

Edith Stein y su hermana Rosa, también convertida al catolicismo, fueron arrestadas el 2 de agosto de 1942 por la Gestapo.

Las dos hermanas fueron llevadas junto con otros religiosos y religiosas, al campo de concentración de Amersfoort.

Días más tarde, las trasladaron al de Westerbork, en los Países Bajos y finalmente fue enviada al campo de exterminio nazi de Auschwitz, en Polonia.

Edith Teresa Hedwig Stein murió el 9 de agosto de 1942, como mártir de la fe católica a los 51 años de edad.

Fue ejecutada en una cámara de gas con ácido cianhídrico, junto a otras prisioneras.

Su Festividad

Cada 9 de agosto. Fue canonizada por San Juan Pablo II, el 11 de octubre de 1998, dándole el título de “Mártir por Amor” y la declaró copatrona de Europa.

ORACIÓN A SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ

Gloriosa Santa Teresa Benedicta de la Cruz
Hija del Día del Perdón
Mártir de Auschwitz
Maestra de la Iglesia.
Abrazadora de la Cruz con un amor como el de Cristo,
Descendiente de Abraham,
Hija de Nuestra Señora del Monte Carmelo,
Tú que profundamente te gozas en los corazones del Mesías y de su Madre, por favor intercede por mi.
Amén.

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

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Santo Tomás Apóstol

El apóstol que evangelizó más lejos.

Santo Tomás recorrió la Siria, Persia y la India, anunciando el evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.

Según la tradición, fue en la India donde fue martirizado por un sacerdote hindú.-

Sus reliquias

En la actualidad parte de sus reliquias, se encuentran en la Basílica de Santo Tomás Apóstol en Ortona, Italia.

En tanto que sus huesos, están en la Basílica de Santo Tomás en la ciudad de Cennai, India.

Festividad

Según la tradición Santo Tomás fue martirizado el 3 de julio, por eso su festividad se celebra en esa fecha.

ORACIÓN A SANTO TOMÁS APÓSTOL

Querido Apóstol Santo Tomás, tu que has creído porque has visto,

ayúdame con tu santa interseción,

a ser una persona firme en la  Fe,

y también a dedicar mi vida a servir al Señor.

Amén

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Santa Teresa de Jesús

Doctora y Reformadora del Carmelo

Santa Teresa nació en Avila, por eso también se la conoce como Santa Teresa de Ávila o también, Santa Teresa la Grande.

Fue una santa con grandes experiencias místicas, que la impulsaron a la reforma del carmelo.

Jesús mismo le pidió a Teresa que se ocupara de reformar la Orden, lo cual era algo muy dificil para una mujer de ese tiempo.

Nacen las Carmelitas Descalzas

Despues de vencer numerosas adversidades y contratiempos, Santa Teresa fundó el Convento de San José de Carmelitas Descalzas en Ávila.

Ese fue el punto de partida, de una reforma que se extendió por toda España.

Fue fundamental la ayuda de San Juan de la Cruz, para el éxito de la reforma.

La nueva Orden tenía que observar fielmente, las reglas originales de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo.

Maestra de oración

Para Santa Teresa la oración era “hablar de amistad con quien sabemos nos ama”.

Santa Teresa hizo un llamado a la oración por medio de un método conocido como el Método Teresiano de Oración, que describen el libros como Las moradas, Vida y Camino de Perfección.

Ese método consistía en una oración mental donde la persona trata a solas con el Señor, meditando las sagradas escrituras.

El método lleva tiempo porque se requiere la educación y la perseverancia del alma en esa práctica.

En síntesis, para Santa Teresa la oración es el camino más seguro para llegar a Dios, pero requería tener paciencia para entrar en intimidad con el Señor.

Referido a la importancia de la paciencia, la gran santa escribió este poema:

“Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta.
Solo Dios basta”.

MUERO PORQUE NO MUERO

La gran maestra de la oración llegó a tan alto grado de intimidad con el Señor, que escribió este poema llamado: “Vivo sin vivir en mi”:

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.

La festividad de Santa Teresa de Jesús, se celebra el 15 de octubre.

ORACIÓN A SANTA TERESA DE JESÚS

¡Mi muy querida Santa Teresa de Jesús!

Te ruego que me guíes en el camino de la oración,

tu supiste hacer de tu vida una permanente conversión,

y nos enseñaste cual era el camino de la perfección.

Ruega por mí, para que sepa tener paciencia,

en los momentos de sequedad espiritual

y obtiéneme del Señor

la gracia de la perseverancia en la oración,

Amén.

Oración de Santa Teresa de Jesús

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

¡Tú me mueves, Señor! muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver Tu cuerpo tan herido,
muévenme Tus afrentas y Tu muerte.

Muéveme, en fin, Tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo Te amara,
y aunque no hubiera infierno, Te temiera.

No me tienes que dar porque Te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que Te quiero Te quisiera.

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Santa Teresa de Calcuta

La Gran Hermana de la Caridad.

Originalmente se llamó Agnes Gonxha Bojaxhiu pero al incorporarte a las Hermanas de Loreto, recibió el nombre de Hermana María Teresa, por Santa Teresita de Lisieux.

La Hermana Teresa fue destinada a Calcuta, a donde llegó en el año 1929 y se dedicó a enseñar en la escuela de Santa Teresa.

La novicia hizo sus votos de pobreza, castidad y obediencia como monja en 1931. Posteriormente fue trasladada al Colegio Santa Marías, para niñas.

La llamada dentro de la llamada

Años más tarde, la monja se sintió llamada a ayudar a los muy pobres y enfermos.

En 1950, con la autorización de la Santa Sede, funda su congregación llamada Misioneras de la Caridad.

También fundó la rama masculina, con el nombre los Hermanos Misioneros de la Caridad en 1963, en en 1976 la rama contemplativade las Hermanas, en 1979 los Hermanos Contemplativos y finalmente en 1984, los Padres Misioneros de la Caridad.

Santa Teresa se formó como enfermera durante tres meses con las Hermanas Misioneras de Norteamérica.

En 1952 inauguró en Calcuta, el primer horar para moribundos en la ciudad de Calcuta.

Su inmensa obra continuó con la apertura del Hogar del Niño del Inmaculado Corazón en 1955, para atender a los huérfanos y los jóvenes sin hogar.

En 1997 debido a su débil estado de salud, renunció como jefa de las Hermanas Misioneras de la Caridad.

La Madre Teresa falleció en Calcuta el 5 de septiembre de 1997

En esa misma fecha, se celebra su festividad.

ORACIÓN A SANTA TERESA DE CALCUTA

Amada Madre Teresa, que amaste intensamente a Jesús,

en cada uno de los pobres y enfermos que atendiste,

te ruego que intercedas por mí

para que el Señor me alcance las gracias necesarias

para ver en cada pobre, para ver en cada enfermo

al Jesús sufriente que clama por nuestro amor y nuestro servicio.

Amén

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Santa Teresita del Niño Jesús

Patrona de las Misiones.

Santa Teresita nació el 2 de enero de 1873, en el seno de una familia muy piadosa, sus padres Luis Martín y Celia Guérin, también son santos.

Cuando sólo tenía 4 años, murió su madre, lo que obligó a su padre Martín a vender todo lo que tenía, para  ir a vivir a Lisieux.

A los 14 años, Santa Teresita ingresó al Carmelo de Lisieux pero se encontró con un obstáculo: el superior eclesiástico del lugar no autorizaba su ingreso hasta que cumpliera 21 años.

Por consiguente, Teresita solicitó audiencias con los obispos de Lisieux y Bayeux, para que le permitieran ingresar al convento carmelita pero no obtuvo respuesto.

Por eso fue hasta el Vaticano, para pedirle nada más y nade menos que al Papa León XIII, que la dejara ingresar al Carmelo.

Allí  recibió una respuesta evasiva, que no era lo que ella esperaba.

Finalmente, Teresita pudo ingresar al Carmelo el 9 de abril 1888, después de abandonarse a la Divina Providencia.

La vida en el Carmelo

Durante su vida en el convento, no le faltaron dificultades que tuvo que enfrentar y resolver, donde llegó a sentir sequedad en el alma.

La santa se ocupó de realizar varias labores, hasta que un día fue designada para ser auxiliar de la maestra de novicias.

La Historia de un Alma

El libro “Historia de un Alma” fue escrito por Santa Teresita, a pedido de la Madre Superiora Inés de Jesús, entre 1885 y 1896.

El libro se publicó en el año 1898 y es el principal manuscrito de la vida de Santa Teresita.

En ese libro cuenta en que consiste la infancia espiritual: hacerse niño o niña, ante Dios y los hombres.

También define a la oración como una simple mirada al cielo, un grito de amor y gratitud, tanto en el momento de la prueba como en el momento de gozo.

Su gran deseo ha sido: “Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la Tierra”

Su festividad se celebra el 1 de octubre.

ORACIÓN A SANTA TERESITA

Amada Santita de mi vida, a ti me encomiendo cada día,

sé que tu deseo es pasar haciendo el bien en la Tierra,

por eso me entrego a tu santa intercesión,

sobre todos en los momentos de sequedad de mi alma,

para que me concedas del Señor,

que nunca abandone la oración y la gracia de la perseverancia final,

para poder estar contigo en el cielo, alabando al Señor.

Amén.

POEMA DE SANTA TERESITA

MI CANTO DE HOY

Mi vida es un instante, una efímera hora,
mi vida es sólo un día volandero y fugaz :
Tú lo sabes, Dios mío, ¡para amarte aquí abajo
no tengo más que hoy !

¡Oh, Jesús, yo te amo, hacia ti mi alma tiende,
sé por un solo día mi dulce protección,
ven y reina en mi pecho y dame tu sonrisa
¡nada más que por hoy !

¿Qué me importa que en sombras esté envuelto el futuro ?
¡Nada puedo pedirte para mañana, oh Dios… !
Conserva mi alma pura, cúbreme con tu sombra
¡nada más que por hoy !

Si pienso en el mañana, me asusta mi inconstancia,
siento nacer tristeza, tedio en mi corazón.
Mas yo acepto, Dios mío, la prueba, el sufrimiento
¡nada más que por hoy !

¡Oh , Piloto divino, cuya mano me guía !,
en la ribera eterna pronto te veré yo.
Sobre las fieras olas guía en paz mi barquilla
¡nada más que por hoy !

¡Ah, déjame, Señor, esconderme en tu Faz !
allí no oiré del mundo el inútil fragor.
Dame tu amor, Señor, consérvame en tu gracia
¡nada más que por hoy !

Muy cerca de tu pecho, olvidada de todo,
ya no temo los miedos de la noche, mi Dios.
En tu amplio corazón dame un sitio , Jesús,
¡nada más que por hoy !

Pan vivo, Pan del cielo, divina Eucaristía,
¡oh misterio sagrado, regalo de tu amor !…
ven a habitar mi alma, Jesús, mi blanca Hostia,
¡nada más que por hoy !

Dígnate unirme a ti, Viña santa y sagrada,
y mi débil sarmiento dará fruto en sazón,
y yo podré ofrecerte mi racimo dorado, Señor, ¡ya desde hoy !

Es de amor el racimo, sus granos son las almas ;
para brotarlo, un día tengo que huye veloz.
¡Ay, dame, Jesús mío, el fuego de un apóstol
¡ nada más que por hoy !

¡Virgen Inmaculada, tú eres mi dulce Estrella
que irradias a Jesús y haces con Él mi unión !
Déjame, Madre buena, posar bajo tu manto
¡nada más que por hoy !

¡Santo ángel de mi guarda, cúbreme con tus alas,
que iluminen tus fuegos mi peregrinación !
Ven y guía mis pasos…, te suplico me ayudes
¡nada más que por hoy !

Señor, verte deseo sin velos y sin nubes,
mas, aún exiliada, ¡sin ti que débil soy !
Que tu adorable rostro tan solo se me oculte
¡nada más que por hoy !

Yo volaré muy pronto para ensalzar tus glorias
cuando el día sin noche se abra a mi corazón.
Entonces cantaré con las liras angélicas
¡el sempiterno hoy… !