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Santos

San José de Cupertino

Patrono de los Estudiantes.

José María Desa fue un fraile franciscano conventual, que nació en Cupertino, Lecce, Italia.

José es venerado por la Iglesia como San José de Cupertino y tuvo grandes experiencias sobrenaturales.

Sus experiencias sobrenaturales

Las experiencias sobrenaturales fueron: Volaba por los aires, Exorcizaba con una frase obediente: “Sal de esta persona si lo deseas, pero no lo hagas por mí, sino por la obediencia que le debo a mis superiores”, bilocación, curaba con la señal de la cruz, leía los corazones y convertía a protestantes, se comunicaba con los animales y profetizó cuando morirían los Papas: Urbano VIII e Inocencio X.

Su vida como religioso

Luego de varios intentos fallidos, José logro ingresar a una orden religiosa, que fue la de los capuchinos, quienes lo recibieron como hermano lego.

Pero luego de unos meses, José fue expulsado por “ineptitud”; por ser muy distraído.

Finalmente fue aceptado, como fraile franciscano y lo pusieron a trabajar en el establo, donde se desempeño mejor.

En la orden, se le dio la oportunidad para estudiar pero no fue un buen estudiante.

Sin embargo, logró ser ordenado sacerdote pero se dedicó especialmente a ofrecer penitencias y oraciones por los pecadores.

San José decía: “Rezar, no cansarse nunca de rezar. Que Dios no es sordo ni el Cielo es de bronce. Todo el que le pide, recibe”.

Su Festividad

Cada 18 de septiembre.

ORACIÓN A SAN JOSÉ DE CUPERTINO PARA CONSEGUIR AYUDA EN LOS EXÁMENES

San José de Cupertino, modelo de paciencia y humildad, ruega por mí.

San José de Cupertino,
tesoro de gracia, ruega por mí.

San José de Cupertino,
hoguera de amor de Dios, ruega por mí.

Gloriosísimo San José de Cupertino,
benefactor de los estudiantes,
protector de los examinandos,
no desdeñéis las súplicas que os dirijo
implorando vuestro auxilio en los exámenes de mis estudios.

Alcanzadme del Señor que,
como verdadera fuente de luz y sabiduría,
disipe las dos clases de tinieblas de mi entendimiento,
el pecado y la ignorancia,
instruyendo mi lengua
y difundiendo en mis labios la gracia de su bendición.

Dadme agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
y en el momento del examen,
gracia y abundancia para hablar,
acierto al empezar,
dirección al progresar y perfección al acabar,
si así conviene a la mayor gloria de Dios
y provecho de mi alma.

San José de Cupertino,
espejo de fe y esperanza, ruega por mí
y pide para que sea ayudado en:

(pedir lo que se quiere conseguir). 

San José de Cupertino,
fuente de caridad, ruega por mí.

Amén.

Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.

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Devociones Marianas

Nuestra Señora de la Merced

Patrona de los prisioneros.

La Virgen se le apareció bajo esta advocación a tres personas: San Pedro Nolasco, San Raimundo de Peñafort y al Rey Jaime I de Aragón.

Estas tres personas se encontraron en Barcelona y coincidieron que los tres habían visto a la Virgen.

En esas apariciones, Nuestra Señora les pidió que se fundara una orden religiosa.

Esa orden religiosa debía dedicarse a la redención de los cautivos y se la conoce como la Orden de la Merced.

La Fundación de la Orden

San Pedro Nolasco, con el apoyo de San Raimundo de Peñafort y al Rey Jaime I de Aragón, funda una orden dedicada a la merced (que significa obras de misericordia).

Esta orden debía dedicarse a la misericordia para con los cristianos cautivos en manos de los musulmanes.

Varios religiosos mercedarios, ofrecieron sus vidas por la de los prisioneros.

La Fiesta

La fiesta de Nuestra Señora de la Merced fue establecida por el Papa Inocencio XII, en cada 24 de septiembre.

Oración a la Virgen de la Merced

“MARIA DE LAS MERCEDES
REINA DE CIELOS Y TIERRA

Tú me levantas caído
si triste, tú me consuelas
si estoy enfermo me sanas
y si débil, me das fuerzas,
porque eres maná del alma
que todo sabor encierra

EN LA VIDA Y EN LA MUERTE
AMPARANOS MADRE NUESTRA”

Amén

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Santos

San Pío de Pietrelcina

Reza, espera y no te preocupes.

Esto decía el Padre Pìo sobre la oración. El fraile capuchino que nació en Pietrelcina, bajo el nombre de Francesco Forgione.

Cuando se consagró a la vida religiosa y recibió el hábito de la Orden de los Capuchinos, adoptó el nombre de Fray Pío de Pietrelcina en honor a San Pío V.

Fue un sacerdote que durante el sacramento de la reconciliación era capaz de leer las conciencias, tambíen por medio de la oración podría conseguir curas milagrosas, tenía el don de la bilocación y de las profecías y también, recibió los Estigmas.

Solo soy un humilde fraile que ora.

San Pío de Pietrelcina fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910 y en 1916 fue enviado al convento de San Giovanni Rotondo.

El padre Pío fue un fraile consagrado intensamente a la oración, que experimentaba en todo su ser el hambre y la sed de Cristo.

Por eso, vivía con una profunda devoción la celebración de cada Misa, al punto de decir “El mundo puede subsistir sin el sol, pero nunca sin la Misa”.

Reflexión sobre la oración de San Pío de Pietrelcina

“Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración… La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocasiones debes hablarle solo con el corazón” San Pío de Pietrelcina

Los estigmas.

Entre los muchos dones que tenía el padre Pío, estaban los estigmas que recibió, lo cual le dio gran popularidad pero también provocó que fuera investigado por la Santa Sede.

El Padre Pío fue el primer sacerdote estigmatizado en la historia de la Iglesia y si bien San Francisco Asís los había tenido, cabe recordar que no fue sacerdote.

Los estigmas estuvieron visibles durante 50 años y  se trataba de heridas profundas en el centro de las manos, de los pies y el costado izquierdo.

Fue examinado por el Dr. Luigi Romanelli quien dijo ““los estigmas del Padre Pío tenían un origen que los conocimientos científicos estaban muy lejos de explicar. La razón de su existencia está mas allá de la ciencia humana”.

A poco de morir, los estigmas cicatrizaron y al quitarle los guantes casi no le quedaban marcas de estos.

El padre Pío falleció a los 81 años el 23 de septiembre de 1968. Fue canonizado por el papa San Juan Pablo II el 16 de junio de 2002.

Su Festividad.

La fiesta de San Pío de Pietrelcina se celebra cada 23 de septiembre.

Coronilla al Sagrado Corazón de Jesús que rezaba el Padre Pío.

Esta oración era rezada por el santo, por quienes se enconmendaban a sus oraciones.

1.- ¡Oh Jesús mío! Tú que dijiste “En verdad os digo: pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, golpead y se os abrirá”, he aquí que yo golpeo, yo busco, yo pido la gracia de …..
Rezar un PadreNuestro, un AveMaría y un Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero.

2.- ¡Oh Jesús mío!Tú que dijiste “En verdad os digo: cualquier cosa que pidáis a Mi Padre, en Mi Nombre, Él  os lo concederá”, he aquí que a Tu Padre, en Tu Nombre, yo pido la gracia de …..
Rezar un PadreNuestro, un AveMaría y un Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero.

3.- ¡Oh Jesús mío! Tú que dijiste “En verdad os digo: pasarán el cielo y la tierra pero mis palabras no morirán“, he aquí que apoyado en la infabilidad de Tus santas palabras, yo pido la gracia de …..
Rezar un PadreNuestro, un AveMaría y un Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero.

Oh Sagrado Corazón de Jesús, a quien es imposible no tener compasión de los infelices, ten piedad de nosotros miserables pecadores y concédenos las gracia que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, tuya y nuestra tierna Madre.
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Finalizar con el Rezo de la Salve.

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Santos

San Mateo Apóstol

Apóstol y Evangelista.

San Mateo era publicano y Jesús lo llamó para ser apóstol.

Luego de la Ascensión del Señor, desarrolló su labor evangelizadora en Judea y países vecinos.

Luego predicó en Etiopía donde algunos autores indican que fue martirizado.

Sus reliquias se encuentran en la Catedral de San Mateo, en Salerno, Italia.

El Evangelio de San Mateo

San Mateo escribió el evangelio con le objetivo de probar que Nuestro Señor Jesucristo es el Mesías anunciado por los profetas y por el Antiguo Testamento.

Su evangelio estaba dirigido especialmente para los judíos que se convertían al cristianismo, y por eso fue escrito en arameo.

Además, San Mateo destaca en sus narraciones en la prédica sobre moralidad de Jesucristo.

Festividad

La fiesta del apóstol San Mateo, se celebra el 21 de septiembre.

Oración al Apóstol San Mateo

Amado Apóstol San Mateo, tu que respondiste generosamente al llamado del Señor,  que proclamaste y escribiste el Evangelio,

te pido que me ayudes en mis trabajos y emprendimientos,  para que den fruto,

Ayúdame cuando se presenten malas situaciones económicas,            para que pueda superarlas encomendándome al Señor,                        por medio de la oración y el trabajo.

Sé que cuento con el apoyo de tu súplica,                                              para conseguirme que el Señor bendiga mis esfuerzos para ganarme el pan de cada día.

Glorioso Apóstol San Mateo, ruega por nosotros.

Amén.

San Mateo y el Ángel

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Devociones Marianas

Nuestra Señora de los Dolores

ORIGEN DE LA DEVOCIÓN

El culto a la Virgen Dolorosa data del siglo XI. La Orden de los frailes de Siervos de María (frailes servitas), fijó como fecha el 15 de septiembre.

Pero también se conmemora a esta advocación, en la semana de la Pasión del Señor.

Figura de la Virgen Dolorosa

Las siete gracias que la Virgen María le dio a Santa Brígida

1.- Pondré paz en sus familias.

2.- Serán iluminados en los Divinos Misterios.

3.- Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.

4.- Les daré cuanto me pidan, con tal que no se oponga a la voluntad adorable de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.

5.- Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y protegeré en todos los instantes de su vida.

6.- Los asistiré visiblemente en el momento de su muerte; verán el rostro de su Madre.

7.- He conseguido de mi Divino Hijo que las almas que propaguen esta devoción a mis lágrimas y dolores sean trasladadas de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo seremos su consolación y alegría.

ORACIONES POR LOS SIETE DOLORES DE LA VIRGEN MARÍA

Primer Dolor:
La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús

Virgen María: por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor… Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes.

Se reza un Avemaría.

Segundo Dolor:
La huida a Egipto con Jesús y José

Virgen María: por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio.

Se reza un Avemaría

Tercer Dolor:
La pérdida de Jesús

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos.

Se reza un Avemaría

Cuarto Dolor:
El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue.

Se reza un Avemaría

Quinto Dolor:
La crucifixión y la agonía de Jesús

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y haz que podamos recibir los frutos de la redención.

Se reza un Avemaría

Sexto Dolor:
La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor… Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amo.

Se reza un Avemaría

Séptimo Dolor:
El entierro de Jesús y la soledad de María

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…

Se reza un Avemaría

Oración Final

Te suplicamos Señor Jesucristo, que ante tu clemencia interceda por nosotros,

la Bienaventurada Virgen María, cuya alma fue traspasada, por una espada de dolor, en la hora de tu Pasión.

Te lo pedimos a Ti, quien vive y reinas en unidad con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

Amén

Promesas de la Virgen Dolorosa a Sor Lucía

El 13 de octubre de 1917, fue la última aparición de la Virgen María en Fátima, donde la Virgen María se presentó como Nuestra Señora de los Dolores.

Esto había sido anunciado por la Virgen  a los pastorcitos, cuando se les apareció del 13 de septiembre: “En octubre vendrá nuestro Señor, así como Nuestra Señora de los Dolores y Nuestra Señora del Monte Carmelo. San José se aparecerá con el Niño Jesús para bendecir al mundo”.

Sor Lucía, que fue una de los tres videntes, describió en su libro “Llamadas del mensaje de Fátima” el vínculo entre la Virgen de Fátima y Nuestra Señora de los Dolores.

Jesús y la Virgen se aparecieron a Sor Lucía el 10 de diciembre de 1925 en el convento de Pontevedra (España).

Y la Virgen le dijo a Lucía: “Mira hija mía a Mi Corazón, rodeado de espinas con las que los hombres desagradecidos me perforan en todo momento por sus blasfemias e ingratitudes.

Al menos intenta consolarme y decir que yo prometo ayudar a la hora de la muerte, con las gracias necesarias para la salvación, todos aquellos que, en el primer sábado de cinco meses consecutivos, confiesen, reciban la Sagrada Comunión, reciten cinco decenas del Rosario y me hagan compañía durante quince minutos mientras meditan sobre los quince misterios del Rosario, con la intención de repararme”.

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Santas

Santa Teresa de Calcuta

La Gran Hermana de la Caridad.

Originalmente se llamó Agnes Gonxha Bojaxhiu pero al incorporarte a las Hermanas de Loreto, recibió el nombre de Hermana María Teresa, por Santa Teresita de Lisieux.

La Hermana Teresa fue destinada a Calcuta, a donde llegó en el año 1929 y se dedicó a enseñar en la escuela de Santa Teresa.

La novicia hizo sus votos de pobreza, castidad y obediencia como monja en 1931. Posteriormente fue trasladada al Colegio Santa Marías, para niñas.

La llamada dentro de la llamada

Años más tarde, la monja se sintió llamada a ayudar a los muy pobres y enfermos.

En 1950, con la autorización de la Santa Sede, funda su congregación llamada Misioneras de la Caridad.

También fundó la rama masculina, con el nombre los Hermanos Misioneros de la Caridad en 1963, en en 1976 la rama contemplativade las Hermanas, en 1979 los Hermanos Contemplativos y finalmente en 1984, los Padres Misioneros de la Caridad.

Santa Teresa se formó como enfermera durante tres meses con las Hermanas Misioneras de Norteamérica.

En 1952 inauguró en Calcuta, el primer horar para moribundos en la ciudad de Calcuta.

Su inmensa obra continuó con la apertura del Hogar del Niño del Inmaculado Corazón en 1955, para atender a los huérfanos y los jóvenes sin hogar.

En 1997 debido a su débil estado de salud, renunció como jefa de las Hermanas Misioneras de la Caridad.

La Madre Teresa falleció en Calcuta el 5 de septiembre de 1997

En esa misma fecha, se celebra su festividad.

ORACIÓN A SANTA TERESA DE CALCUTA

Amada Madre Teresa, que amaste intensamente a Jesús,

en cada uno de los pobres y enfermos que atendiste,

te ruego que intercedas por mí

para que el Señor me alcance las gracias necesarias

para ver en cada pobre, para ver en cada enfermo

al Jesús sufriente que clama por nuestro amor y nuestro servicio.

Amén