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Santos

San Pío de Pietrelcina

Reza, espera y no te preocupes.

Esto decía el Padre Pìo sobre la oración. El fraile capuchino que nació en Pietrelcina, bajo el nombre de Francesco Forgione.

Cuando se consagró a la vida religiosa y recibió el hábito de la Orden de los Capuchinos, adoptó el nombre de Fray Pío de Pietrelcina en honor a San Pío V.

Fue un sacerdote que durante el sacramento de la reconciliación era capaz de leer las conciencias, tambíen por medio de la oración podría conseguir curas milagrosas, tenía el don de la bilocación y de las profecías y también, recibió los Estigmas.

Solo soy un humilde fraile que ora.

San Pío de Pietrelcina fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910 y en 1916 fue enviado al convento de San Giovanni Rotondo.

El padre Pío fue un fraile consagrado intensamente a la oración, que experimentaba en todo su ser el hambre y la sed de Cristo.

Por eso, vivía con una profunda devoción la celebración de cada Misa, al punto de decir “El mundo puede subsistir sin el sol, pero nunca sin la Misa”.

Reflexión sobre la oración de San Pío de Pietrelcina

“Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración… La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocasiones debes hablarle solo con el corazón” San Pío de Pietrelcina

Los estigmas.

Entre los muchos dones que tenía el padre Pío, estaban los estigmas que recibió, lo cual le dio gran popularidad pero también provocó que fuera investigado por la Santa Sede.

El Padre Pío fue el primer sacerdote estigmatizado en la historia de la Iglesia y si bien San Francisco Asís los había tenido, cabe recordar que no fue sacerdote.

Los estigmas estuvieron visibles durante 50 años y  se trataba de heridas profundas en el centro de las manos, de los pies y el costado izquierdo.

Fue examinado por el Dr. Luigi Romanelli quien dijo ““los estigmas del Padre Pío tenían un origen que los conocimientos científicos estaban muy lejos de explicar. La razón de su existencia está mas allá de la ciencia humana”.

A poco de morir, los estigmas cicatrizaron y al quitarle los guantes casi no le quedaban marcas de estos.

El padre Pío falleció a los 81 años el 23 de septiembre de 1968. Fue canonizado por el papa San Juan Pablo II el 16 de junio de 2002.

Su Festividad.

La fiesta de San Pío de Pietrelcina se celebra cada 23 de septiembre.

Coronilla al Sagrado Corazón de Jesús que rezaba el Padre Pío.

Esta oración era rezada por el santo, por quienes se enconmendaban a sus oraciones.

1.- ¡Oh Jesús mío! Tú que dijiste “En verdad os digo: pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, golpead y se os abrirá”, he aquí que yo golpeo, yo busco, yo pido la gracia de …..
Rezar un PadreNuestro, un AveMaría y un Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero.

2.- ¡Oh Jesús mío!Tú que dijiste “En verdad os digo: cualquier cosa que pidáis a Mi Padre, en Mi Nombre, Él  os lo concederá”, he aquí que a Tu Padre, en Tu Nombre, yo pido la gracia de …..
Rezar un PadreNuestro, un AveMaría y un Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero.

3.- ¡Oh Jesús mío! Tú que dijiste “En verdad os digo: pasarán el cielo y la tierra pero mis palabras no morirán“, he aquí que apoyado en la infabilidad de Tus santas palabras, yo pido la gracia de …..
Rezar un PadreNuestro, un AveMaría y un Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero.

Oh Sagrado Corazón de Jesús, a quien es imposible no tener compasión de los infelices, ten piedad de nosotros miserables pecadores y concédenos las gracia que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, tuya y nuestra tierna Madre.
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Finalizar con el Rezo de la Salve.

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Santos

San Pedro Julián Eymard

El Apóstol del Santísimo Sacramento.

San Pedro Julián es el fundador de la Congregación del Santísimo Sacramento y de las Siervas del Santísimo Sacramento.

Conoció a San Juan María de Vianney, quien dijo de él: “Es un santo. El mundo se opone a su obra porque no la conoce, pero se trata de una empresa que logrará grandes cosas por la gloria de Dios. ¡Adoración Sacerdotal, que maravilla! … Decid al Padre Eymard que pediré diariamente por su obra”.

Sus comienzos.

El santo se ordenó sacerdote en 1834. Años más tarde ingresó a la Congregación de los Maristas.

Pero él sentía que debía ocuparse de la devoción al Santísimo Sacramento.

Por eso funda una congregación religiosa, dedidaca a adorar al Santísimo Sacramento, primeramente la rama masculina y posteriormente la femenina.

Su prédica

La prédica sacerdotal fue eminentemente sacramentina, es decir, que el centro de toda su labor como pastor de la Iglesia, estaba centrada en propagar el culto al Santísimo Sacramento.

El santo impulsó varias obras religiosas, a pesar de sufrir marias enfermedades, que finalmente provocaron su muerte el 1 de agosto de 1868.

Entre ellas se destaca la veneración a Nuestra Señora del Santísimo Sacaramento.

Esta devoción mariana fue pensada y difundida por el santo en el año 1868, en una charla para ingresantes a su congregación.

El Papa San Juan XXIII oficializó la devoción, dándole el título de “Nuestra Señora del Santísimo Sacramento” en él años 1962, en oportunidad de canonizar al santo.

La festividad

La Iglesia celebra la fiesta de San Pedro Julián Eymard, cada 2 de agosto.

ORACIÓN DE SAN PEDRO JULIÁN EYMARD

Padre Nuestro Eucarístico de San Pedro Julián Eymard

Padre Nuestro, Hágase tu voluntad. Nuestro Padre que estás en el Cielo, en el Cielo de la Eucaristía.

A ti que estás sentado en el trono de la gracia y el amor, sea la bendición, y el honor y el poder y la gloria por todos los siglos de los siglos.

Santificado sea tu Nombre, primero en nosotros, a través del Espíritu de tu humildad, obediencia y caridad.

Que pueda Yo en toda humildad y deseo hacerte conocido, amado y adorado por todos los hombres en la Sagrada Eucaristía.

Venga a nosotros tu Reino, tu Reino Eucarístico. Reina Tu solo sobre nosotros para tu mas grande gloria a través del poder de tu amor, el triunfo de tus virtudes, y la gracia de una vocación eucarística en mi estado de vida.

Concédenos la gracia y la misión de tu amor santo para que podamos efectivamente extender tu Reino Eucarístico por todas partes y llevar a cabo el deseo que tu expresaste:

He venido a echar fuego sobre la tierra; ¿ y que mas me gustaría, sino que estuviera encendida?
Oh, que nosotros pudiéramos ser incendiarios de tu fuego celestial!

Hágase tu voluntad así en la tierra como en el Cielo. Concédenos el gozo de encontrar toda nuestra alegría queriéndote a ti solamente, queriéndote solamente, deseándote solamente y pensando solamente en Ti.

Concede que negándonos a si mismos siempre y en todas las cosas, podamos encontrar luz y vida, en obedecer tu buena, aceptable y perfecta voluntad.

Haré lo que quieras, lo haré porque tu lo quieres, lo haré como tu lo quieres, lo haré siempre y cuando tu lo quieras.

Perece nuestros pensamientos y deseos, si ellos no son puramente de Ti, para Ti y en Ti.

Danos hoy nuestro pan de cada día. Tu eres nuestro Señor Eucarístico y Tu solamente serás nuestra comida y vestido, nuestras riquezas y gloria, nuestro remedio en la enfermedad, y nuestra protección en contra de todo mal. Tu serás todas las cosas para nosotros.

Y perdónanos nuestros pecados. Perdóname Jesús, porque Yo siento mucho por mis pecados, tal como se presentan ante tus ojos.

Como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Para cualquiera que nos haya ofendido en cualquier forma, con todo nuestro corazón le perdonamos y le deseamos los regalos de tu amor.

Y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Libéranos Jesús, del demonio del orgullo, la impureza, el desacuerdo y la complacencia.

Libéranos de los cuidados y preocupaciones de la vida, para que con un corazón puro y una mente libre podamos gozosamente pasar nuestra vida y consagrar todo lo que somos y lo que tenemos al servicio tuyo, nuestro Señor Eucarístico. Amen.

En Ti, Oh Señor Jesús, Yo he tenido la esperanza; no dejes que nunca me confunda.

Tu solamente eres bueno.

Tu solamente eres poderoso.

Tu solamente eres eterno.

A Ti solamente sea el honor y la gloria, el amor y el agradecimiento, por los siglos de los siglos. Amén”.

366 Textos de San Pedro Julian Eymard (UN PENSAMIENTO PARA CADA DIA)

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Devociones Marianas

Nuestra Señora del Pilar

Patrona de la Hispanidad.

La historia de esta advocación, se relacióna con la historia del gran apóstol Santiago el Mayor.

Según la tradición, Santiago el mayor estaba en España, se puso a rezar a orillas del río Ebro.

De repente, oyó a unas voces que cantaban dulcemente. Al levantar la mirada, contempla a un cortejo de ángeles que acompañaban a la Madre de Jesús, que todavia estaba en esta vida terrenal.

El pedido de la Virgen

Nuestra Señora estaba parada sobre un pilar de marmol y le pidió a Santiago, que le edificara un templo que lleve su nombre.

El santo cumplió con lo que la Virgen le había pedido, construyendo una capilla a la que llamó Nuestra Señora del Pilar. Fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen María.

Finalizada la obra, Santiago colocó, en ese mismo pilar donde había estado la Virgen, una estatua de la Madre de Dios.

Aquella capilla se reemplazó por la actual Catedral-Basílica Nuestra Señora del Pilar.

La Festividad

El Papa Clemente XII dispuso que la fiesta particular de esta advocación, sea el 12 de octubre.

La Virgen le prometió al apóstol Santiago, que será especial protectora y abogada de España.

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL PILAR

¡Sagrada Virgen del Pilar! Te ruego que vengas hacia mí

con tu dulcísimo amor de Madre.

Haz que tu pureza recorra todo mi espíritu.

Te ruego que me acompañes y me ayudes a superar

este mal que me aqueja

y que esta prueba me sirva, para acercarme más a Dios.

Amén

ORACIÓN DE SAN JUAN PABLO II

Doy fervientes gracias a Dios por la presencia singular de María en estatierra española donde tantos frutos ha producido.

Y quiero encomendarte, Virgen santísima del Pilar, España entera, todos y cada uno de sus hijos y pueblos, la Iglesia en España, así como también los hijos de todas las naciones hispánicas.

¡Dios te salve, María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve,vida, dulzura y esperanza nuestra!

A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias de España,

las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.

Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo,

la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro,

la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y el empeño de cuantos trabajan por el reino de Cristo en estas tierras.

En tus manos pongo la fatiga y él sudor de quienes trabajan con las suyas;

la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden;

la hermosa vocación de quienes con su conciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad.

En tu corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres

económicos procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos;

de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la

opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores

sindicales o en el servicio del orden ciudadano prestan su colaboración

honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia.

Virgen Santa del Pilar: aumenta nuestra fe, consolida nuestra

esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias,

a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo.

Fortalece a los débiles en la fe.

Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios.

Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres.

Y asiste maternalmente, oh María a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad. Así sea.

Medalla de la Virgen del Pilar

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Santos

San Pablo

El apóstol de los gentiles.

Originalmente llamado Saulo de Tarso, fue un feroz perseguidor de los primeros cristianos. Saulo era ciudadano romano, condición que heredó de sus padres.

Desde muy joven se dedicó al estudio de las sagradas escrituras en Jerusalén y a abrazar las doctrinas farisaicas.

Saulo llegó a tener un gran dominio de las sagradas escrituras y se convirtió en un acérrimo fariseo, que no dudó en perseguir a la naciente Iglesia de Jesucristo, al punto que aprobó la muerte de San Esteban.

Saulo se convirtió al cristianismo, luego de encontrarse con Jesucristo cuando iba camino a Damasco.

Después de convertido, tomó el nombre de Pablo y a partir de allí comenzó a misionar.

El encuentro con los apóstoles

Cuando llegó a Jerusalén, se encontró por primera vez con San Pedro y los demás cristianos, que al principio desconfiaban de él.

No obstante, inició su misión apostólica que lo llevó a recorre numerosos lugares, inicialmente junto  a San Bernabé.

Luego surgieron diferencias entre ellos, por lo que se separaron y cada uno por su lado, continuó con su misión apostólica.

Muchos de sus viajes, se encuentran narrados en los Hechos de los Apóstoles.

Además, sufrió cuatro años prisión por predicar la Fe cristiana y su último destino fue Roma donde fue martirizado.

San Pablo escribió catorce cartas apostólicas, de profunda doctrina, con recomendaciones morales y también para resolver conflictos que se suscitaban en las iglesias.

En sus cartas se puede apreciar un tono vigoroso y apasionado en defensa de la Fe cristiana.

El apóstol de los gentiles llegó a Roma y a los pocos días fue detenido, junto a San Pedro.

Su martirio

Finalmente, fue martirizado por los romanos el 29 de junio del año 67, al igual que San Pedro.

San Pablo era ciudadano romano y por eso no fue crucificado pero fue degollado en el valle de La Tres Fontanas.

Una piadosa cristiana, llamada Lucina, enterró al apóstol en una propiedad suya, donde tiempo después el emperador Constantino construyó la basílica San Pablo Extramuros.

La festividad de San Pablo se celebra junto a la de San Pedro el 29 de junio.

Oración a San Pablo

Oh! Glorioso San Pablo, me encomiento a tu santa interseción,

te ruego que me ayudes a cambiar de vida

y me consigas del Señor, el celo apostólico que tu tuviste

para dar testimonio de tu Fe en Jesucristo, Nuetro Señor.

Amén

Medalla de San Pablo el Apóstol

 

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San Pedro

El príncipe de los Apóstoles

San Pedro, el príncipe de los Apóstoles, el primer Papa de la Iglesia, hermano del Apóstol San Andrés.

San Pedro al igual que su hermano San Andrés, era pescador y era un hombre que tenía poca instrucción.

Fue justamente por su hermano San Andrés, que fue a conocer a Jesucristo, quien sanó a su suegra.

San Pedro amaba fervorosamente a Nuestro Señor Jesucristo, no obstante,  lo negó en la noche de la Pasión.

La negación

En el capítulo 26 del Evangelio según San Mateo se narra la negación de la noche de la Pasión:

“Pedro estaba sentado afuera, en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: «Tú también estabas con Jesús, el Galileo».

Pero él lo negó delante de todos, diciendo: «No sé lo que quieres decir».

Al retirarse hacia la puerta, lo vio otra sirvienta y dijo a los que estaban allí: «Este es uno de los que acompañaban a Jesús, el Nazareno».

Y nuevamente Pedro negó con juramento: «Yo no conozco a ese hombre».

Un poco más tarde, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron: «Seguro que tú también eres uno de ellos; hasta tu acento te traiciona».

Entonces Pedro se puso a maldecir y a jurar que no conocía a ese hombre. En seguida cantó el gallo,

Pedro recordó las palabras que Jesús había dicho: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces». Y saliendo, lloró amargamente”.

Su misión como Papa

Igualmente San Pedro fue el primer Papa y su labor como Pontífice dio comienzo el día de la Ascensión del Señor.

En el día de Pentecostés predicó con autoridad sobre Jesucristo y provocó la conversión de varias personas.

Además, obro grandes milagros que atraían cada vez más seguidores, que pedían ser bautizados.

Bajo su liderazgo la Iglesia crecía y se extendía por distintas partes, lo que obligó a San Pedro a realizar numerosos viajes.

El primer Papa fijó por primera vez la cátedra pontificia fuera de Jerusalén en la ciudad de Antioquía.

San Pedro llegó a Roma en el año 42, siendo acompañado por su discípulo San Marcos. San Pedro se estableció en esa ciudad y desde allí dirigió a toda la Iglesia.

A poco de iniciar su labor apostólica en Roma, la Fe cristiana se expandió, lo que desató las persecuciones de los romanos, a todos los cristianos.

Particularmente cruenta fue la del emperador Nerón, quien sometió a los cristianos a suplicios de todo tipo.

El primer Papa fue detenido junto al apóstol San Pablo, y estuvieron presos hasta el día 29 de junio.

San Pedro glorificó a Nuestro Señor Jesucristo, muriendo crucificado cabeza abajo en el monte Vaticano.

La festividad San Pedro se celebra junto a la de San Pablo, cada 29 de junio.

Oración a San Pedro

Amado Príncipe de los Apóstoles, que amaste profundamente a Jesucristo, te suplico que intercedas por el actual Vicario de Cristo,

para que el Señor lo ayude a guiar a la Santa Iglesia Católica, con humildad y sabiduría.

Amén

Medalla de San Pedro