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Santas

Santa Mónica

La santa patrona de mujeres casadas.

Santa Mónica es un modelo para las mujeres casadas cristianas, ejemplo de vida de oración y que soportó el adulterio de su marido y la vida pecaminosa de su hijo, quien luego se convirtió.

La santa no dejó de orar pidiendo por la convesión de su hijo San Agustín.

Su historia.

Mónica nació en el seno de una familia cristia y se casó siendo muy joven.

Pero su vida matrimonial fue dificil, porque Patricio su esposo, era un hombre colérico y que además cometió adulterio.

Sin embargo, Mónica soportó a su marido lo que le permitió ganar el afecto de su suegra quien logró convertir a su hijo al cristianismo.

La santa fue madre de tres hijos: Agustín, Navigio y Perpetua.

Su incesante oración por la conversión de Agustín.

Agustín, el hijo mayor de Santa Mónica, era un joven que llevaba una vida descarriada, lo que provocó el dolor de su madre.

Entonces Mónica fue a ver a un obispo para pedirle que hablara con San Agustín y lo convenciera que dejara esa vida.

El obispo de aconsejó que no dejera de rezar con estas palabras: “no se perderá el hijo de tantas lágrimas”.

La incensante oración de Santa Mònica, rindió sus frutos dado que Agustín se encontró en el peregrinar de su vida, con San Ambrosio,  cuya prédica provocó la conversión del santo de Hipona.

La fiesta.

La festividad de Santa Mónica se celebra cada 27 de agosto.

ORACIÓN A SANTA MÓNICA

Admirable Santa Mónica, modelo de madre y esposa cristiana.

Dios te infundió el espíritu de oración y te concedió el don de lágrimas con el que supiste obtener la misericordia de  Dios, que se compadeció de ti y escuchó tus oraciones.

Por eso te concedió lo que tanto deseabas, por eso te suplico que intercedas por mí, para que pueda alcanzar  la gracia de vivir un a vida santa, que me permita merecer la gloria que tu gozas en el cielo, junto a nuestra familia y  todos nuestros demás afectos. 

Amén.

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Santas

Santa María Magdalena

La discípula fiel.

María Magdalena fue una discípula de Nuestro Señor Jesucristo, que era muy distinguida y apreciada por el Divino Maestro.

La santa fue una testigo privilegiada del la resurrección del Señor.

Se la menciona en los evangelios como la pecadora (Lc. 7, 37-50); María Magdalena y como una de las mujeres que seguían al Señor (Jn. 20, 10-18).

El encuentro con Jesús Resucitado. Jn 20 1-18

El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada.

Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro.

Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes.

Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró.

Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo,

y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte.

Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó.

Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.

Los discípulos regresaron entonces a su casa.

María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro

y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús.

Ellos le dijeron: «Mujer, ¿por qué lloras?». María respondió: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».

Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció.

Jesús le preguntó: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?». Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo».

Jesús le dijo: «¡María!». Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: «¡Raboní!», es decir «¡Maestro!».

Jesús le dijo: «No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: «Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes».

María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras.

Festividad.

Cada 22 de julio.

Se estableció su fiesta el 10 de junio de 2016, por disposición del Papa Francisco.

ORACIÓN A SANTA MARÍA MAGDALENA.

Oh Santa María Magdalena! Fiel discípula y testigo de la resurrecciòn del Señor, ruega por mí para que yo también me comprometa con  la misión de anunciar a los demás la alegría pascual.

Te ruego que intercedas por mí, para que pueda seguir tu ejemplo y no deje anunciar siempre a Cristo resucitado y pueda un día verle glorioso en el reino de los cielos.
Amén.

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Santos

San Maximiliano Kolbe

El mártir de la caridad.

Maksymilian Maria Kolbe fue un fraile polaco perteneciente a la orden de franciscanos conventuales.

El santo se ofreció para morir en lugar de Franciszek Gajowniczek, un padre de familia del campo de concentración de Auschwitz.

La Milicia de la Inmaculada.

Maximiliano fundó una organización religiosa llamada Milicia de la Inmaculada, para  lograr la conversión de los pecadores y que se santifiquen, bajo el patrocinio de la Bienaventurada Virgen María Inmaculada y mediadora.

En 1929 funda la “Ciudad de la Inmaculada” en el convento franciscano de Niepokalanów, a 40 kilómetros de Varsovia.

Prisión y muerte.

Durante la Segunda Guerra Mundial, es tomado prisionero y enviado a campos de concentración.

Cuando en el campo de concentración, los nazis escogen a 10 prisioneros para condenarlos a morir de hambre.

El elegido para morir número 10 fue el sargento polaco Franciszek Gajowniczek, quien exclamó: “Dios mío, yo tengo esposa e hijos”.

Entonces Fray Maximiliano se ofrece a ocupar el lugar de Franciszek.

Por eso el fraile franciscano es llevado a un subterráneo, donde consuela a los otros presos y le pide mantenerse unidos en la oración.

Todos los presos mueren y solo queda vivo el santo.

Finalmente, se decide aplicarle una inyección letal que termina con su vida, el 14 de agosto de 1941.

Festividad y Canonización.

La fiesta de San Maximiliano Kolbe se celebra cada 14 de agosto, fue canonizado el 10 de octubre de 1982, por el Papa San Juan Pablo II.

ORACIÓN A SAN MAXIMILIANO KOLBE.

Oh Señor Jesucristo, que dijiste “nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos”, por medio de la intercesión de San Maximiliano Kolbe cuya vida es una ilustración de ese amor, te suplicamos nos concedas nuestras peticiones…
(Mencionar aquí la gracia que se desea alcanzar)
A través del movimiento de la Milicia de la Inmaculada, que fundó Maximiliano, difundió una ferviente devoción a Nuestra Señora por todo el mundo. El dio su vida por un completo extraño y amó a sus perseguidores, dándonos con ello un ejemplo de amor desprendido por todos los hombres, un amor que estaba inspirado por una verdadera devoción a María.
Concédenos, oh Señor Jesús, que también nosotros podamos entregarnos enteramente sin reservas por el amor y el servicio a nuestra Reina del Cielo para mejor amar y servir a nuestro prójimo a imitación de tu humilde siervo San Maximiliano. Amén.
Rezar tres Avemarías y un Gloria.

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Santas

Santa Marta

Santa Patrona de las cocineras y las amas de casa.

Santa Marta de Betania fue una discípula de Jesús, hermana de María y de Lázaro, protagonista de importantes momentos del evangelio.

Marta y María

Evangelio según San Lucas: “38 Mientras iban caminando, Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa.

39 Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra.

40 Marta, que muy estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude».

41 Pero el Señor le respondió: «Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas,

42 y sin embargo, pocas cosas, o más bien, una sola es necesaria, María eligió la mejor parte, que no le será quitada».

La resurrección de Lázaro.

Evangelio según San Juan: “1 Había un hombre enfermo, Lázaro de Betania, del pueblo de María y de su hermana Marta.

2 María era la misma que derramó perfume sobre el Señor y le secó los pies con sus cabellos. Su hermano Lázaro era el que estaba enfermo.

3 Las hermanas enviaron a decir a Jesús: «Señor, el que tú amas, está enfermo».

4 Al oír esto, Jesús dijo: «Esta enfermedad no es mortal; es para gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella».

5 Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro.

6 Sin embargo, cuando oyó que este se encontraba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.

7 Después dijo a sus discípulos: «Volvamos a Judea».

8 Los discípulos le dijeron: «Maestro, hace poco los judíos querían apedrearte, ¿quieres volver allá?».

9 Jesús les respondió: «¿Acaso no son doce la horas del día? El que camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo;

10 en cambio, el que camina de noche tropieza, porque la luz no está en él».

11 Después agregó: «Nuestro amigo Lázaro duerme, pero yo voy a despertarlo».

12 Sus discípulos le dijeron: «Señor, si duerme, se curará».

13 Ellos pensaban que hablaba del sueño, pero Jesús se refería a la muerte.

14 Entonces les dijo abiertamente: «Lázaro ha muerto,

15 y me alegro por ustedes de no haber estado allí, a fin de que crean. Vayamos a verlo».

16 Tomás, llamado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros a morir con él».

17 Cuando Jesús llegó, se encontró con que Lázaro estaba sepultado desde hacía cuatro Días.

18 Betania distaba de Jerusalén sólo unos tres kilómetros.

19 Muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano.

20 Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa.

21 Marta dio a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

22 Pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas».

23 Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará».

24 Marta le respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día».

25 Jesús le dijo: «Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá:

26 y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?».

27 Ella le respondió: «Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo».

28 Después fue a llamar a María, su hermana, y le dijo en voz baja: «El Maestro está aquí y te llama».

29 Al oír esto, ella se levantó rápidamente y fue a su encuentro.

30 Jesús no había llegado todavía al pueblo, sino que estaba en el mismo sitio donde Marta lo había encontrado.

31 Los Judíos que estaban en la casa consolando a María, al ver que esta se levantaba de repente y salía, la siguieron, pensando que iba al sepulcro para llorar allí.

32 María llegó adonde estaba Jesús y, al verlo, se postró a sus pies y le dijo: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto».

33 Jesús, al verla llorar a ella, y también a los judíos que la acompañaban, conmovido y turbado,

34 preguntó: «¿Dónde lo pusieron?». Le respondieron: «Ven, Señor, y lo verás».

35 Y Jesús lloró.

36 Los judíos dijeron: «¡Cómo lo amaba!».

37 Pero algunos decían: «Este que abrió los ojos del ciego de nacimiento, ¿no podría impedir que Lázaro muriera?».

38 Jesús, conmoviéndose nuevamente, llegó al sepulcro, que era una cueva con una piedra encima,

39 y le dijo: «Quiten la piedra». Marta, la hermana del difunto, le respondió: «Señor, huele mal; ya hace cuatro días que está muerto».

40 Jesús le dijo: «¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?».

41 Entonces quitaron la piedra, y Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: «Padre, te doy gracias porque me oíste.

42 Yo sé que siempre me oyes, pero le he dicho por esta gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado».

43 Después de decir esto, gritó con voz fuerte: «¡Lázaro, ven afuera!».

44 El muerto salió con los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: «Desátenlo para que pueda caminar».

45 Al ver lo que hizo Jesús, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en él”.

Festividad

Cada 29 de julio.

ORACIÓN A SANTA MARTA.

¡Gloriosa Santa Marta! Tu que tuviste el honor y la alegría de hospedar a Jesús en el seno de tu familia tantas veces, de prestarle personalmente tus servicios domésticos, y que juntamente con tus santos hermanos Lázaro y María, gozaste de su divina conversación y doctrina, ruega por mí y por mi familia, para que en ella se conserve la paz y el mutuo amor, para que todos sus miembros vivan en la observancia de la Ley de Dios, y para que sólo Dios, y no el mundo ni el pecado, reine en nuestro hogar.

Libra a mi familia de toda desgracia espiritual y temporal, ayúdame en el cuidado de mis hijos y subordinados, y concédeme la dicha de verlos unidos bajo la mirada paternal de Dios en la tierra, para volver a verles reunidos en las moradas del cielo.

Amén

 

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Santas

Santa Marcelina

Una vida de virginidad perpetua.

Santa Marcelina es una monja que vivió en el siglo IV d.C., y fue la hermana mayor de San Ambrosio de Milán.

La santa vivió una virginidad consagrada, un gran ascetismo y ayunada diariamente.

Los consejos de su hermano Ambrosio.

San Ambrosio la exhortaba a que moderase sus penitencias y en su lugar, aumentara el tiempo de oración. Especialmente los Salmos, la Oración del Señor y el Credo, al que llamó sello del cristiano y guardián del corazón.

Su festividad.

La fiesta de Santa Marcelina de Milán, se celebra cada 17 de julio. Algunas biografías indican que falleció en el año 397.

ORACIÓN A SANTA MARCELINA.

Admirable Santa Marcelina, como te llamaba San Ambrosio, ejemplo de rectitud, vida consagrada y de virginidad perpetua.

A ti acudo para implorar su santa intercesión,  para que el Señor me conceda cultivar en mi vida tus virtudes.

Ruega amada santa, llena de bondad, por los hogares cristianos, para que en cada uno de ellos, florezcan las virtudes y la oración sincera y cotidiana al Señor.

Amén.

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Santas

Santa Margarita María Alacoque

La vidente del Sagrado Corazón de Jesús.

Margarita María Alacoque fue una monja francesa del Siglo XVII, que recibió las revelaciones del Sagarado Corazón de Jesús.

Además, cada primeros viernes recibía la reproducción de la llaga del costado.

El ingreso al convento.

Margarita ingresó al convento de la Orden de la Visitación de Santa María en 1671.

Sor Margarita María acostumbraba realizar visitas de adoración al Santísimo Sacramento y en una de ellas, tuvo la primera visión de Nuestro Señor Jesucristo, cada primer viernes de mes.

En 1675, Jesús se le reveló a la santa con su corazón abierto diciendo: “He aquí el corazón que ha amado tanto a los hombres, que no se ha ahorrado nada, hasta extinguirse y consumarse para demostrarles su amor. Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud.”

Una gran devota del Santísimo Sacramento.

Santa Margarita María dedicaba muchas horas a visitar el Santísimo Sacramento, lo que le ocasionó se acusada de tener demasiada devoción mística.

Por lo tanto, las visiones le ocasionaron a la santa, la incomprensión de sus superiores.

De la incomprensión a la difusión de la devoción.

Santa Margarita María sufrió rechazo, incomprensión y también enfermedades, pero encontró en el Padre San Claudio de la Colombiere, la contención que necesitaba.

El sacerdote habló con la superiora de la religiosa y entonces se le encomendó que escribiera lo que Dios le había revelado.

Santa Margarita falleció a los 43 años con 18 años de profesión religiosa el 17 de octubre de 1690.

La festividad.

La fiesta de Santa Margarita María de Alacoque se celebra cada 16 de octubre.

ORACIÓN A SANTA MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE.

¡Oh Querida Santa Margarita María! vidente del Corazón Divino de Jesús, te ruego que me ayudes a acercarme a Jesús,

para convertirme en una persona devota del Sagrado Corazón, consígueme que se realicen conmigo las promesas que en beneficio de su gloria, te hizo ochenta y siete veces Nuestro Divino Señor.

Amada santa, enséñame cómo conocerlo porque quiero compartir contigo el apostolado del Sagrado Corazón de Jesús.

Amén.

Imagen del Sagrado Corazón de Jesús

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Santos

San Marcelino Champagnat

El fundador de los Hermanos Maristas.

San Marcelino es un santo nació el mismo año de la Revolución Francesa, que creció sin ir a la escuela.

Sin embargo, pudo formarse gracias a la lectura hogareña.

Marcelino ingresa al seminario en 1805, donde fue compañero de San Juan Maria Vianney. Ambos tuvieron dificultades durante sus estudios.

Expulsado del seminario.

A San Marcelino le costó mucho, encontrar el sentido de su vida y también tuvo dificultades para aprender las asignaturas que tenía.

Por eso, fue expulsado del seminario. Pero como tenía buena conducta y por el pedido de unos amigos, fue reincorporado.

Su conversión.

Llegó a los 21 años, después de pasar cinco años en el seminario y luego de la muerte de su madre.

San Marcelino fue ordenado sacerdote en 1816.

Al poco tiempo, sintió la vocación de de fundar una comunidad religiosa dedicada a enseñar catecismo.

Nace la Comunidad de Hermanos Maristas.

La Congregación de los Hermanos Maristas fue fundada el 2 de enero de 1817.

San Marcelino se dedica intensamente a formar a los hermanos tanto en lo religioso como en lo educativo.

Un innovador en lo educativo.

San Marcelino adoptó el método simultáneo-mutuo de enseñanza, método por medio del cual el docente, pasa a ocupar el rol de quien supervisa un sistema de hay los alumnos monitores (los más adelantados en sus estudios), son los que enseñan a sus compañeros los conocimientos adquiridos previamente.

También incorporó el método de lectura fonético-silábico, remplazando el clásico deletreo.

Además, introdujo la enseñanza del canto en la escuela, la educación física, la teneduría de libros y la agrimensura.

Asimismo, introdugo  el catecismo mariano y prohibió todo castigo físico.

Dejó como legado su frase: “Para educar hay que amar“, que epasó el lema de los Hermanos Maristas.

Su fiesta

La Iglesia celebra la fiesta de San Marcelino cada 6 de junio.

Fue canonizado en 1999 por San Juan Pablo II.

ORACIÓN A SAN MARCELINO

¡Amado San Marcelino! Ayúdame a tener una vida de conversión permanente, para ser una persona devota y ejemplar.

Ayúdame a ser generoso con prójimo, un ejemplo para los jóvenes  y un fiel seguidor de Jesucristo, Nuestro Señor.

Amén.

Marcelino Champagnat, un corazón para los jóvenes

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Santos

San Marcos Evangelista

El león alado.

Cada 25 de abril la Santa Iglesia Católica, celebra la fiesta del evangelista y mártir San Marcos.

Este santo está representado por el león alado porque se lo relaciona con uno de los cuatro seres vivientes del Apocalipsis.

También se lo relaciona con el león, por ser este el rey del desierto y por comenzar San Marcos, hablando del desierto en el evangelio.

El hijo espiritual de San Pedro.

El evangelista era primo de San Bernabé y acompañó a este y a San Pablo en el primer viaje misionero que hicieron estos dos apóstoles.

Además, San Marcos fue un discípulo muy querido por San Pedro, a quien acompaño a Roma.

En alguna de sus cartas San Pedro se refiere a San Marcos como “hijo mío”.

No hay dudas de que el hombre que escribió el primer evangelio, era una persona de extrema confianza del Apóstol.

San Marcos, según la tradición, fue obispo de Alejandría en Egipto y en ese lugar, murió mártir un 25 de abril.

El sepulcro de San Marcos se encuentra en Venecia y también hay reliquias de la cabeza en Catedral Patriarcal Copta de El Cairo.

El autor del primer evangelio escrito.

San Marcos ha sido el gran intérprete del Apóstol Pedro y de allí nace el primero y más breve de los evangelios, donde San Marco escribió lo que San Pedro enseñaba.

El evangelio fue escrito en griego, entre los años 60 y 70 después de Cristo. 

Los otros evangelistas tomaron como base, el ordenado relato de San Marcos, considerado un modelo de relato periodístico, por narrar de una forma muy concreta la vida de Jesucristo.

ORACIÓN A SAN MARCOS

Bendito San Marcos, me encomiendo a tu santa protección,

te ruego me consigas la gracia de ser un perseverante apóstol de Nuestro Señor Jesucristo,

y también, te pido la gracia de la Salvación eterna.

Amén

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Icono de San Marcos Evangelista

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Devociones Marianas

La Inmaculada Concepción

Dogma de Fe.

Este dogma de Fe fue establecido el 8 de diciembre de 1854 por el Papa Pío IX.

La Santísima Virgen María, Madre del Salvador, por una gracia especial de Dios, fue preservada de todo pecado desde su concepción.

El Documento que decreta el Dogma.

Es una Bula del Papa Pío IX, que se llama “Ineffabilis Deus”. 

En esa Bula el Papa dice: “Definimos, afirmamos y pronunciamos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su concepción, por singular privilegio y gracia de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Cristo-Jesús, Salvador del género humano, ha sido revelada por Dios y por tanto debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles”.

La catequesis de San Juan Pablo II

El Papa San Juan Pablo II,  sobre este dogma ha dicho : “En María, llena de gracia, la Iglesia ha reconocido a la «toda santa, libre de toda mancha de pecado” (Lumen gentium, 56).

El término “hecha llena de gracia» que el ángel aplica a María en la Anunciación se refiere al excepcional favor divino concedido a la joven de Nazaret con vistas a la maternidad anunciada, pero indica más directamente el efecto de la gracia divina en María, pues fue colmada, de forma íntima y estable, por la gracia divina y, por tanto, santificada”.

Fundamento Bíblico.

En el Génesis se puede encontrar la promesa de la Redención, cuando Dios declara la enemistad entre la serpiente y la Mujer. Cristo, la semilla de la mujer (María) aplastará la cabeza de la serpiente. Ella será exaltada a la gracia santificante que el hombre había perdido por el pecado. Solo el hecho de que María se mantuvo en estado de gracia puede explicar que continúe la enemistad entre ella y la serpiente. 

Por eso se lo llama Protoevangelio, porque contiene la promesa concreta de que vendrá un redentor.

Junto con el Redentor, se manifestará esta obra maestra: La preservación perfecta de todo pecado de su Madre Virginal.

El texto original griego del Evangelio de San Lucas, que narra en encuentro entre la Virgen y el Argangel San Gabriel, utiliza una palabra “kecharitomene”, que quiere decir abundancia de gracia y no llena de gracia, como se lee en la versión en castellano.

ORACIÓN A LA INMACULADA CONCEPCIÓN

¡Inmaculada Madre de Dios! Mira a este pecador que suplica tu santa intercesión.

¡Madre Bendita! ¡Abundante de Gracia! Aboga por mí ante el Señor para que me mire con bondad y perdone mis pecados.

Acompáñame Dulce Virgen María, en este duro peregrinar de cada día.

Protégeme del maligno y ayúdame a alcanzar la salvación.

Amén.

Jaculatoria

Bendita sea la santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, Madre de Dios. Avemaría.

PIADOSO EJERCICIO PARA OFRENDAR 
A LA SANTÍSIMA E INMACULADA VIRGEN MARÍA, MADRE DE DIOS

Dios Poderoso y Eterno, que por la Inmaculada Virgen, preparaste una digna morada a tu Hijo; te suplico que, así como a ella la preservaste de toda mancha en previsión de la muerte del mismo Hijo, me concedas también que, por medio de su intercesión, llegue a tu presencia puro de todo pecado. Por el mismo Jesucristo, nuestro señor. Amén.

1. Bendita sea la santa e Inmaculada Concepción de la Gloriosa Virgen María, Madre de Dios. Se reza un Avemaría.

2. Oh Santa María, que entraste en el mundo sin mancha de culpa, consígueme de Dios que yo pueda salir de este mundo sin pecado. Se reza un Avemaría.

3. Oh Virgen María, que nunca tuviste la mancha del pecado original, ni de ningún pecado actual, te encomiendo y confío la pureza de mi corazón. Se reza un Avemaría.

4. Por tu Inmaculada Concepción, oh María, haz puro mi cuerpo y santa el mi alma. Se reza un Avemaría.

5. Oh María, concebida sin pecado, ruega por nosotros, que recurrimos a Ti. Se reza un Avemaría.

La Inmaculada Concepción de la Virgen por Murillo

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Santos

San Matías Apóstol

El elegido por los apóstoles

San Matías fue el apóstol elegido para ocupar el lugar del Iscariote, el que traicionó a Jesús.

Según la tradición predicó en Judea y luego recorrió otros paises.

Finalmente, fue martirizado en Cólquida, en la actual Georgia.

Las reliquias

Sus reliquias se encuentan en la Abadía de San Matías, en Tréveris, Alemania.

Festividad

Su fiesta se celebra el 14 de mayo.

ORACIÓN A SAN MATÍAS

Querido San Matías, me encomiendo a tu santa intecesión,

para que me preserves de los falsos predicadores,

y me des un espíritu misionero,

para llevar a todas partes, la palabra del Señor.

Amén.