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Santas

Santa Gertrudis la Grande

Patrona de las personas místicas.

Santa Gertrudis la Grande o Santa Gertrudis Magna, fue una monja benedictina que vivió entre los siglos XIII Y XIV, en Alemania.

Es la patrona de las personas místicas por se la primera, de quien se tiene referencias de tener videncias y trato con Dios.

Además, esta santa fue la primera en difundir la devoción al Sagrado Corazón y el culto a San José.

Santa Gertrudis era sobrina de Santa Matilde.

La visión que cambió su vida.

La vida monacal de Santa Gertrudis no tenía nada de extraordinario, hasta que el 27 de enero de 1281, tuvo una experiencia mística, que transformó su vida.

La santa tuvo la oportunidad de ver a Jesucristo adolescente, que le dijo: “No temas, te salvaré, te libraré… Vuélvete a mí y yo te embriagaré con el torrente de mi divino regalo”.​

A partir de esta, que fue su primera experiencia mística, tomó la decisión de dejar sus estudios profanos y de literatura.

A partir de allí se dedicó a los estudios teológicos y tuvo otras experiencias místicas.

La transmisora de las revelaciones.

Santa Gertrudis tuvo otro encuentro con Jesús, que le dijo: “Gertrudis, tú serás mi heraldo”.

Por lo tanto, la santa se dedicó a escribir los mensajes que recibía en las revelaciones, en cinco libros.

La obra fue titulada por Santa Gertrudis “Heraldo de la amorosa bondad de Dios”.

Santa Gertrudis Magna falleció a los 45 años de edad.

Su Fiesta.

La festividad de Santa Gertrudis se celebra cada 16 de noviembre.

Oración enseñada por Jesús a Santa Gertrudis por las almas del purgatorio.

(Con esta oración se podría liberar 1000 almas del purgatorio cada vez que la santa la rezara).

Padre eterno, yo te ofrezco la preciosísima sangre de tu Divino Hijo Jesús, en unión con las Misas celebradas hoy día a través del mundo por todas las benditas ánimas del purgatorio por todos los pecadores del mundo. Por los pecadores en la Iglesia universal, por aquellos en propia casa y dentro de mi familia. Amén.

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Santos

San Gelasio I

El Papa que canonizó a San Jorge.

San Gelasio I fue un Papa de ascendencia africana, que fue elegido Papa en el siglo V.

Defendió con fuerza la cátedra de Roma y luchó contra las herejías.

Además, fue un hombre de mucha oración, profunda espiritualidad y estudio.

Aspectos salientes de su papado.

Estableció la separación entre el ámbito temporal y el ámbito espiritual. 

Asimismo, suprimió varios cultos paganos.

Según algunos autores, entre los suprimidos se encuentra la fiesta de los lupercales, antecedente de la fiesta de San Valentín.

También se lo reconoce como un protector de los pobres y además canonizó a San Jorge.

Festividad.

La fiesta de este santo se celebra el día 21 de noviembre.

ORACIÓN A SAN GELASIO I

Amado Papa San Gelasio I, imploro tu santa intereseción,

te ruego me ayudes a ser un firme defensor de la Fe cristiana,

por medio de tu poderosa súplica, consígueme del Señor las gracias que necesito para tener una profunda espiritualidad,

constancia en la oración y en la meditación de la Palabra de Dios.

Amén.

Historia de la Iglesia: Desde los orígenes del cristianismo hasta nuestros días

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Devociones Marianas

Virgen de Guadalupe

La Madre de las Américas.

La historia de la Virgen de Guadalupe comienza el 9 de diciembre de 1531, cuando por unos días se produjeron apariciones de la Virgen.

La última aparición ocurrió el 12 de diciembre de ese año, fecha en que se celebra la festividad de Nuestra Señora de Guadalupe.

La Primera Aparición

Fue el 9 de diciembre a un indio recién convertido a la Fe Católica, llamado Juan Diego.

Cuando Juan Diego fue a rezar, vio una nube blanca y escuchó que lo llamaban por su nombre.

Además, el indio vio a una Señora, quien le dijo ser la Virgen María.

El pedido de la Virgen

La Virgen le pidió a Juan Diego, que fuera a ver al obispo y le diga que en ese lugar (Cerro Tepeyac), se le construyera un templo pero el obispo no le creyó.

Juan Diego volvió al lugar y se encontró de nuevo con la Virgen, quien le insistió que volviera a hablar con el obispo.

El indio fue a ver nuevamente al obispo, quien al escucharlo le dijo que la Señora debía darle alguna señal que probara que ella era la Madre de Dios.

Juan Diego volvió para hablar con la Virgen, que le dijo que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal.

La señal de la Virgen

Pero al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío estaba muy enfermo.

Era la madrugada del 12 de diciembre de 1531 cuando Juan Diego fue rápidamente a un sacerdote para su tío que estaba agonizando. Cuando llegó al sitio debía encontrarse con la Virgen, optó por  tomar otro camino para evitarla.

Pero de repente la Virgen María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba.

El indio le explicó lo que sucedía y la Virgen le dijo a Juan Diego que su tío no moriría y que ya estaba sano.

Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo.

La Virgen le dijo que subiera a la cumbre del cerro. Allí encontró rosas frescas y cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo.

Al encontrarse con el obispo Juan Diego desplegó su manta y se  cayeron al suelo las rosas y en su tilmatli estaba la imagen de la Virgen.

Al ver esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio.

Esa imagen en el tilmatli hoy se venera como Nuestra Señora de Guadalupe.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE GUADALUPE

Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas

tu que sales al encuentro de nosotros, los pecadores,

me consagro a ti con todo mi ser y todo mi amor.

Te consagramos mi vida, mi familias,

mi trabajo de cada día, mis alegrías, mis tristezas

y mis dolores y enfermedades.

Te ruego por el Papa, los obispos, los sacerdotes, lo diáconos

los religiosos, las religiosas, los consagrados y consagradas de

toda nuestra América.

Protégenos a todos Madre Buena, que en ti ponemos toda nuestra

esperanza.

Amén.

Medalla de la Virgen de Guadalupe

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Santas

Santa Gemma Galgani

Modelo de Pureza.

Santa Gemma fue una joven muy piadosa, que rezaba cada día, tres Avemarías a la Virgen María.

Además de ser muy devota de la Sagrada Eucaristía, fue catequista y concurría a ver a los enfermos para catequizarlos.

La joven hizo votos religiosos aunque nunca pudo ingresar al convento por los problemas de salud que padecía.

Su luchas contra el demonio

Santa Gemma varias veces fue hostigada por el demonio y la santa ofrecía esos tormentos por la conversión de los pecadores.

La santa sufrió posesiones demoníacas, que terminaron cuando un sacerdote conocido, le regaló una reliquia de la Santa Cruz.

Pero no todos fueron tormentos para Gemma, el Señor le concedió el don de los estigmas y tenía momentos de éxtasis.

Pero por esto, la gente pensaba que estaba loca y se burlaba de ella.

Las visitas de San Gabriel de la Dolorosa

Una vez a Santa Gemma le prestaron para que leyera un libro con la historia de San Gabriel dela Dolorosa.

La santa quedó tan fascinada con la historia de este gran santo pasionista, que le costó devolver el libro.

La misma noche en que devolvió el libro de San Gabriel, se le apareció un joven vestido de blanco, que luego se quitó la túnica dejando al descubierto el hábito pasionista.

Ese joven resultó ser San Gabriel de la Dolorosa, que le dijo a Santa Gemma: “Ya ves qué agradable ha sido tu sacrificio. He venido yo mismo a verte. Procura ser buena y volveré.”

En otra oportunidad, se le apareció para le decirle que hiciese los votos religiosos pero que no agregara nada más.

La santa con curiosidad le preguntó: “¿Y por qué?”.

El santo la miró y sonriéndole, le colocó el escudo pasionista diciéndole: “Hermana mía”. Y luego desapareció.

La conversión de un sacerdote

En su último tiempo de vida, Santa Gemma padeció una enfermedad que le hacía padecer muchos dolores. La santa los ofreció por la conversión de un sacerdote que llevaba una vida desordenada.

El sacerdote se convirtió dos días antes de que Gemma falleciera.

La joven murió el 11 de abril de 1903, que era Sábado Santo.

En esa misma fecha se celebra su festividad.

ORACIÓN A SANTA GEMMA

¡Oh dulce Santa Gemma!

Que transitaste por este valle de lágrimas.

sufriendo muchos infortunios,

te ruego que intercedas por mí,

para que el Señor me conceda,

que cuando me toque sufrir alguna enfermedad,

la sepa aceptar como un bien para fortalecer mi alma,

y también sepa implorar por tu piadosa oración,

para mi pronta recuperación

de las dolencias que me toque padecer.

Amén.

ORACIÓN DE SANTA GEMA

Aquí me tenéis postrada a vuestros pies santísimos, mi querido Jesús, para manifestaros en cada instante mi reconocimiento y gratitud por tantos y tan continuos favores como me habéis otorgado y que todavía queréis concederme. Cuantas veces os he invocado, ¡oh Jesús! me habéis dejado siempre satisfecha; he recurrido a menudo a Vos, y siempre me habéis consolado. ¿Cómo podré expresaros mis sentimientos, amado Jesús? Os doy gracias…; pero otra gracia quiero de Vos, ¡oh Dios mío!, si es de vuestro agrado… (aquí se manifiesta la gracia que se desea conseguir). Si no fuerais todopoderoso no os haría esta súplica. ¡Oh Jesús!, tened piedad de mí. Hágase en todo vuestra santísima voluntad.

Medalla Santa Gema