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San Simón Stock

El santo que recibió el escapulario.

San Simón Stock fue un carmelita inglés, que fue general de la orden carmelita.

Cuando era muy joven llevó una vida ermitaña para luego ingresar a la orden de los carmelitas.

El santo protagonizó un hecho trascendental en su vida, cuando la Virgen se le apareció y le entregó el escapulario.

La expansión de la Orden de los Carmelitas.

El religioso fue elegido general de la orden, cuando ya era una persona muy mayor.

Sin embargo, durante su conducción se produjo una gran expansión de la orden por Inglaterra y el resto de Europa.

La manifestación de la Virgen.

Mientras el santo se encontraba en un estado de profunda oración, se le apareció la Virgen María, vestida con el hábito carmelita.

En ese encuentro la Virgen le entregó el escapulario y le dijo: “Este será el privilegio para ti y para todos los carmelitas, que todo el que muera con este hábito, se salvará”.

La festividad.

La fiesta de San Simón Stock, se celebra el 16 de mayo, fecha en que se recuerda su partida a la casa del Padre. 

Este santo no ha sido canonizado formalmente, sin embargo la Santa Sede aprobó la celebración de la festividad a la orden carmelita.

ORACIÓN DE SAN SIMÓN STOCK A LA FLOR DEL CARMELO.

¡Oh Bellísima Flor del Carmelo, Fructífera Viña, Resplandor del Cielo, Madre Singular del Hijo de Dios, Virgen Siempre Pura !

Madre Santísima, después de habernos traído el Hijo de Dios, permaneciste intacta y sin mancha ninguna.

¡Oh Bienaventurada Siempre Virgen, asísteme en esta necesidad !

¡Oh Estrella del Mar, auxíliame y protégeme!

¡Oh María, sin pecado concebida,
ruega por nosotros que recurrimos a ti!

¡Madre y Ornamento del Carmelo, ruega por nosotros!

¡Virgen, Flor del Carmelo, ruega por nosotros!

¡Patrona de los que visten el Santo Escapulario, ruega por nosotros!

¡San José, fiel Amigo del Sagrado Corazón, ruega por nosotros!

¡San José, Castísimo Esposo de María Santísima, ruega por nosotros!

¡San José, nuestro Gran Protector, ruega

por nosotros !

¡Dulce Corazón de María, sé nuestra Salvación !

Amén.

Escapulario

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Santa Teresa de Jesús

Doctora y Reformadora del Carmelo

Santa Teresa nació en Avila, por eso también se la conoce como Santa Teresa de Ávila o también, Santa Teresa la Grande.

Fue una santa con grandes experiencias místicas, que la impulsaron a la reforma del carmelo.

Jesús mismo le pidió a Teresa que se ocupara de reformar la Orden, lo cual era algo muy dificil para una mujer de ese tiempo.

Nacen las Carmelitas Descalzas

Despues de vencer numerosas adversidades y contratiempos, Santa Teresa fundó el Convento de San José de Carmelitas Descalzas en Ávila.

Ese fue el punto de partida, de una reforma que se extendió por toda España.

Fue fundamental la ayuda de San Juan de la Cruz, para el éxito de la reforma.

La nueva Orden tenía que observar fielmente, las reglas originales de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo.

Maestra de oración

Para Santa Teresa la oración era “hablar de amistad con quien sabemos nos ama”.

Santa Teresa hizo un llamado a la oración por medio de un método conocido como el Método Teresiano de Oración, que describen el libros como Las moradas, Vida y Camino de Perfección.

Ese método consistía en una oración mental donde la persona trata a solas con el Señor, meditando las sagradas escrituras.

El método lleva tiempo porque se requiere la educación y la perseverancia del alma en esa práctica.

En síntesis, para Santa Teresa la oración es el camino más seguro para llegar a Dios, pero requería tener paciencia para entrar en intimidad con el Señor.

Referido a la importancia de la paciencia, la gran santa escribió este poema:

“Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta.
Solo Dios basta”.

MUERO PORQUE NO MUERO

La gran maestra de la oración llegó a tan alto grado de intimidad con el Señor, que escribió este poema llamado: “Vivo sin vivir en mi”:

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.

La festividad de Santa Teresa de Jesús, se celebra el 15 de octubre.

Figura de Santa Teresa de Jesús

ORACIÓN A SANTA TERESA DE JESÚS

¡Mi muy querida Santa Teresa de Jesús!

Te ruego que me guíes en el camino de la oración,

tu supiste hacer de tu vida una permanente conversión,

y nos enseñaste cual era el camino de la perfección.

Ruega por mí, para que sepa tener paciencia,

en los momentos de sequedad espiritual

y obtiéneme del Señor

la gracia de la perseverancia en la oración,

Amén.

Oración de Santa Teresa de Jesús

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

¡Tú me mueves, Señor! muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver Tu cuerpo tan herido,
muévenme Tus afrentas y Tu muerte.

Muéveme, en fin, Tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo Te amara,
y aunque no hubiera infierno, Te temiera.

No me tienes que dar porque Te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que Te quiero Te quisiera.

OBRAS COMPLETAS DE SANTA TERESA

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Santa Teresita del Niño Jesús

Patrona de las Misiones.

Santa Teresita nació el 2 de enero de 1873, en el seno de una familia muy piadosa, sus padres Luis Martín y Celia Guérin, también son santos.

Cuando sólo tenía 4 años, murió su madre, lo que obligó a su padre Martín a vender todo lo que tenía, para  ir a vivir a Lisieux.

A los 14 años, Santa Teresita ingresó al Carmelo de Lisieux pero se encontró con un obstáculo: el superior eclesiástico del lugar no autorizaba su ingreso hasta que cumpliera 21 años.

Por consiguente, Teresita solicitó audiencias con los obispos de Lisieux y Bayeux, para que le permitieran ingresar al convento carmelita pero no obtuvo respuesto.

Por eso fue hasta el Vaticano, para pedirle nada más y nade menos que al Papa León XIII, que la dejara ingresar al Carmelo.

Allí  recibió una respuesta evasiva, que no era lo que ella esperaba.

Finalmente, Teresita pudo ingresar al Carmelo el 9 de abril 1888, después de abandonarse a la Divina Providencia.

La vida en el Carmelo

Durante su vida en el convento, no le faltaron dificultades que tuvo que enfrentar y resolver, donde llegó a sentir sequedad en el alma.

La santa se ocupó de realizar varias labores, hasta que un día fue designada para ser auxiliar de la maestra de novicias.

La Historia de un Alma

El libro “Historia de un Alma” fue escrito por Santa Teresita, a pedido de la Madre Superiora Inés de Jesús, entre 1885 y 1896.

El libro se publicó en el año 1898 y es el principal manuscrito de la vida de Santa Teresita.

En ese libro cuenta en que consiste la infancia espiritual: hacerse niño o niña, ante Dios y los hombres.

También define a la oración como una simple mirada al cielo, un grito de amor y gratitud, tanto en el momento de la prueba como en el momento de gozo.

Su gran deseo ha sido: “Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la Tierra”

Su festividad se celebra el 1 de octubre.

ORACIÓN A SANTA TERESITA

Amada Santita de mi vida, a ti me encomiendo cada día,

sé que tu deseo es pasar haciendo el bien en la Tierra,

por eso me entrego a tu santa intercesión,

sobre todos en los momentos de sequedad de mi alma,

para que me concedas del Señor,

que nunca abandone la oración y la gracia de la perseverancia final,

para poder estar contigo en el cielo, alabando al Señor.

Amén.

Novena de Sanación Interior a Santa Teresita del Niño Jesús

Estatua Santa Teresita    Santa Teresita del Niño Jesús obras completas