San Felipe Neri

San Felipe Neri fue un presbítero católico que tenía el don de la alegría, que tenía facilidad para relacionarse con la gente, a la que catequizaba y motivaba a ser mejores personas. Es considerado el santo de la alegría

La ayuda a los pobres y el sacerdocio

En 1458 fundó una comunidad para ayudar a los pobres y para dedicarse a la oración y la meditación.

San Felipe Neri fue ordenado sacerdote en 1551, destacándose como un gran confesor, dedicándose en sus últimos años a la dirección espiritual.

En 1562, aceptó el cargo de párroco de la iglesia San Giovanni dei Fiorentini (la de los florentinos en Roma), sin embargo, como se resistía a abandonar San Girolamo, permaneció en este templo a pesar de convertirse en párroco de San Giovanni.

El don de la alegría

Felipe era una persona que en los lugares donde iba, generaba un ambiente agradable, pleno de alegría y buen humor. La poeta Phyllis McGinley llamó a Felipe Neri “el hombre más feliz del mundo”.

Los dones sobrenaturales

El santo tenía el don de leer el pensamiento de sus penitentes y los orientaba para que pudieran alcanzar la santidad.

Además, era un sacerdote muy devoto al celebrar la Santa Misa.  Por eso llegaba a experimentar el éxtasis durante la Eucaristía y se le vio levitar a veces.

También podía curar enfermos y predecir el futuro.

San Felipe Neri tuvo una experiencia mística, cuando se enfermó de la vesícula. SE le apareció la Virgen María y  lo curó.

Un santo que amaba a los animales

Felipe amaba a los animales y por eso no le gustaba que hicieran sufrir. Tenía un perro, llamado Capriccio, que perro lo seguía a todas partes.
Germanico Fedeli asegura que el santo tenía compasión de los animales. He visto muchas veces que, mientras iba por la calle, en coche o a pie, hacía esquivar a los perros, asnos u otros, cuando pudieran haber sido atropellados por el coche.
Y cuando dejó la casa de San Jerónimo para ira la Vallicella, le mandaba una vez al día de comer a una gata que dejó en esa casa,  por compasión a ese animal.

Festividad

Cada 26 de mayo.

ORACIÓN A SAN FELIPE NERI

¡Oh dulce padre san Felipe Neri!,

que recomendabas gozosamente

la oración a nuestra Señora, como

medio singular para obtener la

gracia de Dios, tú que la llamabas

Madre, ofrécele también nuestros

sentimientos de súplica, de entrega

y afectuosa veneración.

San Felipe Neri, santo de la alegría,

otórganos lo que te imploramos no

dejes que nuestras dificultades se

queden sin solución. Santo amado,

libéranos de nuestras tristezas y

miserias, danos trabajo, beneficios en

los negocios, y lo necesario para

nuestro bienestar, acrecienta nuestros

bienes para que podamos gozar de

prosperidad, haz que nuestros corazones

se inflamen con el fuego del amor familiar

y que la unión, la armonía y la felicidad

se acomoden para siempre en nuestro hogar.

Ruega para que Ella obtenga de Jesús

el favor que humildemente te solicitamos:

(hacer con mucha esperanza la petición).

Tú que fuiste dotado con las mejores virtudes

lleva nuestra suplica hasta los Cielos,

y alcánzanos, oh amoroso san Felipe,

tal medida de tu devoción hacia Ella,

de modo que también nos conceda

el don especial de su amor y gracia.

Oh dulce padre san Felipe danos tus santas

bendiciones y pide a la Virgen nuestra

protección para amar y gozar de Dios

eternamente, te lo pedimos por Jesucristo

nuestro Señor, por su amada Madre la

Virgen María y por los dones del Espíritu Santo.

Amén