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San Antonio de Padua

El predicador incansable.

San Antonio de Padua fue un santo franciscano contemporáneo a San Francisco de Asís, que nació en Portugal.

Por sus grandes cualidades como predicador el Papa Gregorio IX, lo llamó: Arca del Testamento y además, recibió una carta del gran San Francisco de Asís donde le encargó que predique y les enseñe teología a los frailes.

Sus sermones convocantes.

A San Antonio lo seguía mucha gentes, que asistía para escuchar sus sermones y además quería tocar su hábito.

Por eso tenía que estar acompañado por un grupo de hombres,  que lo protegía cuando iba a predicar.

San Antonio y los animales.

Una vez, cuando San Antonio fue a predicar a un pueblo cercano a  de Padua, se encontró con que la gente del lugar de burlaba de él.

Entonces se acercó al río y comenzó a predicar a los peces, hablándoles de todos los bienes que Dios les había concedido: cómo los había creado, cómo les había dado la pureza de las aguas, cuánta libertad les había dado y cómo los alimentaba sin que tuvieran que trabajar.
Los peces comenzaron a acercarse y amontonarse cerca del santo sacando fuera sus cabezas, abriendo sus bocas, y mirando al Santo. Ninguno se movió hasta que San Antonio finalizó su prédica.

Después de recibir la bendición, los peces se fueron dando grandes saltos sobre el el agua.

En otra oportunidad, San Antonio discutió con un hombre que negaba que Jesucristo estaba en le Eucaristía.

Entonces pusieron a ayunar a una mula tres días. Al finalizar el ayuno, la mula fue llevada al templo, donde había heno para que se alimentara.

Pero la mula se dirigió adonde estaba el Santo, junto al Santísimo y se inclinó, quedando impresionados todos los presentes con lo sucedido.

La visita del Niño Jesús.

A pocas semanas de partir hacia la Casa del Padre, estando San Antonio orando y meditando en una cabaña, se le aparece el Niño Jesús.

El Niño lucía sonriente y luminoso y San Antonio lo tomó entre sus brazos.

Su Festividad.

San Antonio de Padua falleció el 13 de junio de 1231 a los treinta y cinco años, fecha en que se celebra su festividad.

ORACIÓN A SAN ANTONIO DE PADUA.

Venerado San Antonio que tuviste la dicha de recibir la visita del Divino Niño Jesús quien dejó que lo tomaras entre tus brazos.

Por ese especial don y por la alegría de tu beatifica visión, que ahora le tienes, te ruego, te suplico y te imploro, amdo San Antonio, que me ayudes en mis aflicciones, problemas y ansiedades.

Dejame entrar a tu corazón, porque deseo que intercedas por mí, para escucharme y responderme.

Aboga ante el Señor por mis deseos y necesidades.

Te doy gracias, mi querido Santo.

Amén.

Medalla de San Antonio de Padua