Categorías
Devociones Marianas

Nuestra Señora del Pilar

Patrona de la Hispanidad.

La historia de esta advocación, se relacióna con la historia del gran apóstol Santiago el Mayor.

Según la tradición, Santiago el mayor estaba en España, se puso a rezar a orillas del río Ebro.

De repente, oyó a unas voces que cantaban dulcemente. Al levantar la mirada, contempla a un cortejo de ángeles que acompañaban a la Madre de Jesús, que todavia estaba en esta vida terrenal.

El pedido de la Virgen

Nuestra Señora estaba parada sobre un pilar de marmol y le pidió a Santiago, que le edificara un templo que lleve su nombre.

El santo cumplió con lo que la Virgen le había pedido, construyendo una capilla a la que llamó Nuestra Señora del Pilar. Fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen María.

Finalizada la obra, Santiago colocó, en ese mismo pilar donde había estado la Virgen, una estatua de la Madre de Dios.

Aquella capilla se reemplazó por la actual Catedral-Basílica Nuestra Señora del Pilar.

La Festividad

El Papa Clemente XII dispuso que la fiesta particular de esta advocación, sea el 12 de octubre.

La Virgen le prometió al apóstol Santiago, que será especial protectora y abogada de España.

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL PILAR

¡Sagrada Virgen del Pilar! Te ruego que vengas hacia mí

con tu dulcísimo amor de Madre.

Haz que tu pureza recorra todo mi espíritu.

Te ruego que me acompañes y me ayudes a superar

este mal que me aqueja

y que esta prueba me sirva, para acercarme más a Dios.

Amén

ORACIÓN DE SAN JUAN PABLO II

Doy fervientes gracias a Dios por la presencia singular de María en estatierra española donde tantos frutos ha producido.

Y quiero encomendarte, Virgen santísima del Pilar, España entera, todos y cada uno de sus hijos y pueblos, la Iglesia en España, así como también los hijos de todas las naciones hispánicas.

¡Dios te salve, María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve,vida, dulzura y esperanza nuestra!

A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias de España,

las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.

Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo,

la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro,

la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y el empeño de cuantos trabajan por el reino de Cristo en estas tierras.

En tus manos pongo la fatiga y él sudor de quienes trabajan con las suyas;

la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden;

la hermosa vocación de quienes con su conciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad.

En tu corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres

económicos procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos;

de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la

opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores

sindicales o en el servicio del orden ciudadano prestan su colaboración

honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia.

Virgen Santa del Pilar: aumenta nuestra fe, consolida nuestra

esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias,

a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo.

Fortalece a los débiles en la fe.

Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios.

Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres.

Y asiste maternalmente, oh María a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad. Así sea.

Medalla de la Virgen del Pilar