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Devociones Marianas

Nuestra Señora de Lourdes

Yo soy la Inmaculada Concepción

En 1858 en las afueras de Lourdes, tres niñas salieron a buscar leña, una de ellas se llamaba Bernardita Soubirous.

En el recorrido pasaron por una gruta, en donde Bernardita pudo ver a una Joven de túnica blanca.

Las visiones de Bernardita continuaron durante cinco meses, que solamente las tenía ella.

Bernardita tenía sumo interés en saber quien era esa joven que se le aparecía e insistía en que le dijera cual era su nombre.

Finalmente, la joven le respondió en una de las 18 veces, que Bernardita pudo verla diciendole: “Yo soy la Inmaculada Concepción“.

El Milagro

Bernardita al relatar como eran las apariciones, comentaba que la Virgen le pidió que fuera a tomar agua de la fuente.

La vidente pensó que le estaba indicando que fuera hacerlo al río Gave pero  la Virgen le dijo que debía escarbar en la tierra.

A pesar de excavar, no salía agua, lo que provocó la incredulidad de las muchas personas que estaban con Bernardita.

Pero de repente, brotó un  manantial de agua del que todavía sigue saliendo agua en la actualidad.

Los pedidos de la Virgen

1.- Penitencia y oración por los pecadores.
2.- Vivir una pobreza más evangélica.
3.- Pedido de procesiones a la gruta y la construcción de una capilla en el lugar.

La aprobación de la Iglesia

Despues de una minuciosa investigación, en donde no faltaron intensos interrogatorios a Bernardita, la Iglesia declaró como verdaderas las apariciones en 1862.

La fiesta de la Virgen de Lourdes se celebra el 11 de febrero.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE LOURDES

¡Oh Inmaculada Concepción! Te ruego que me acompañes,

ayúdame a salir de la oscuridad del pecado,

y llévame por el camino de la luz.

Ayúdame a ser fiel a Nuestro Señor Jesucristo,

que tu presencia en cada momento de mi vida

me reconforte el alma.

¡Amada Virgen de Lourdes! Ruega por nosotros los pecadores
Consuelo de los afligidos, ruega por nosotros.
Salud de los enfermos, ruega por nosotros.

Amén.

Estatua de la Virgen de Lourdes y Bernadette

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Nuestra Señora de Fátima

La mujer de blanco más brillante que el sol.

Durante 1917 en Portugal, tres niños pastorcitos vieron sobre un árbol a una señora de blanco, más brillante que el sol.

Esa mujer era la Virgen María, que les pidió que volvieran al lugar, el mismo día y a la misma hora durante cinco meses consecutivos.

Además, les pido que rezaran el santo rosario.

Los niños se llamaban Lucía, Jacinta y Francisco.

Cuando se volvieron a encontrar con la Virgen, la Madre de Dios les anunció la muerte de Francisco y de Jacinta.

Francisco falleció en 1919 y al año siguiente murió Jacinta. Ambos fueron canonizados por el Papa Francisco en 2017. Su festividad es el 20 de febrero.

Durante las visiones, los niños decían que la Virgen pedía la conversión, oración y penitencia. Otros mensajes anunciaban guerras.

El Milagro del Sol

El 13 de octubre de 1917, se produjo el milagro del sol, que consistió en una serie de movimiento bruscos del astro, nunca vistos y contrarios a toda ley cósmica. El fenómeno fue visto por 70.000 personas.

Los tres secretos

La Virgen en los encuentros con los niños, les reveló tres secretos:

1.- La visión del infierno.

2.- La Virgen dio instrucciones de cómo salvar las almas del Infierno y reconvertir el mundo a la cristiandad.

3.- El que más demoró en revelarse. Una visión donde aparece el Santo Padre atravesando una ciudad media en ruinas, que luego es asesinado.

Lo importante de la apariciones

El pedido de la Virgen del rezo del Santo Rosario para la conversión de los pecadores y del mundo entero.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE FÁTIMA

¡Oh dulce Virgen de Fátima! que nos pediste en tus apariciones,

conversión y oración,

te ruego que me ayudes a ser mejor cada día,

hazme abrazar con devoción y fidelidad al Santo Rosario,

y dame un corazón penitente

dispuesto a ofrecerle al Señor cada uno de mis sacrificios.

A ti me encomiendo Madre mía.

Amén

Figura de la Virgen de Fátima

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Nuestra Señora del Pilar

Patrona de la Hispanidad.

La historia de esta advocación, se relacióna con la historia del gran apóstol Santiago el Mayor.

Según la tradición, Santiago el mayor estaba en España, se puso a rezar a orillas del río Ebro.

De repente, oyó a unas voces que cantaban dulcemente. Al levantar la mirada, contempla a un cortejo de ángeles que acompañaban a la Madre de Jesús, que todavia estaba en esta vida terrenal.

El pedido de la Virgen

Nuestra Señora estaba parada sobre un pilar de marmol y le pidió a Santiago, que le edificara un templo que lleve su nombre.

El santo cumplió con lo que la Virgen le había pedido, construyendo una capilla a la que llamó Nuestra Señora del Pilar. Fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen María.

Finalizada la obra, Santiago colocó, en ese mismo pilar donde había estado la Virgen, una estatua de la Madre de Dios.

Aquella capilla se reemplazó por la actual Catedral-Basílica Nuestra Señora del Pilar.

La Festividad

El Papa Clemente XII dispuso que la fiesta particular de esta advocación, sea el 12 de octubre.

La Virgen le prometió al apóstol Santiago, que será especial protectora y abogada de España.

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL PILAR

¡Sagrada Virgen del Pilar! Te ruego que vengas hacia mí

con tu dulcísimo amor de Madre.

Haz que tu pureza recorra todo mi espíritu.

Te ruego que me acompañes y me ayudes a superar

este mal que me aqueja

y que esta prueba me sirva, para acercarme más a Dios.

Amén

ORACIÓN DE SAN JUAN PABLO II

Doy fervientes gracias a Dios por la presencia singular de María en estatierra española donde tantos frutos ha producido.

Y quiero encomendarte, Virgen santísima del Pilar, España entera, todos y cada uno de sus hijos y pueblos, la Iglesia en España, así como también los hijos de todas las naciones hispánicas.

¡Dios te salve, María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve,vida, dulzura y esperanza nuestra!

A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias de España,

las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.

Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo,

la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro,

la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y el empeño de cuantos trabajan por el reino de Cristo en estas tierras.

En tus manos pongo la fatiga y él sudor de quienes trabajan con las suyas;

la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden;

la hermosa vocación de quienes con su conciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad.

En tu corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres

económicos procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos;

de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la

opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores

sindicales o en el servicio del orden ciudadano prestan su colaboración

honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia.

Virgen Santa del Pilar: aumenta nuestra fe, consolida nuestra

esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias,

a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo.

Fortalece a los débiles en la fe.

Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios.

Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres.

Y asiste maternalmente, oh María a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad. Así sea.

Medalla de la Virgen del Pilar